Mostrando entradas con la etiqueta economía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta economía. Mostrar todas las entradas

sábado, 27 de noviembre de 2021

La economía de ayer, de hoy y de mañana

La globalización constituye un proceso económico, tecnológico, político, social y cultural a escala mundial potenciado por la creciente comunicación e interdependencia entre los distintos países del mundo. La convergencia tecnológica de las Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC) ha generado un nuevo espacio social en el cual las capacidades de acción de los seres humanos se han ampliado al ser posibles las interacciones dinámicas virtuales. En el contexto descripto, las empresas TIC, en constante desarrollo, cumplen un papel preponderante en la globalización económica debido a su capacidad de integrar los mercados globales. Constituyen la tecnología central de la economía globalizada desde fines del siglo XX, es decir una economía globalizada con un motor tecnológico centrado en las TIC. A pesar de su importancia, dan respuestas concretas a una sola necesidad humana primaria: la comunicación. Las respuestas a las otras ocho necesidades humanas: salud, alimentos, energía, ambiente, vestimenta, vivienda, comunicación, transporte y defensa, requieren hoy de nuevas ciencias tecnologías integradas capaces de transformar la naturaleza: la nanotecnología y la biotecnología. 

La integración de las TIC con la nano y biotecnología producen una sinergia con crecimiento exponencial que, entre otras, permite avanzar hacia la comprensión de la cognociencia y sus aplicaciones: la cognotecnología. Aparece entonces a principio del siglo XXI una segunda y más integradora convergencia tecnológica, la de las NBIC (Nano, Bio, Info y Cognotecnologías). Las NBIC inician la transformación, el paso de la sociedad de la información hacia una sociedad multidireccional tendiente a dar respuestas integrales a todas las necesidades de los 7.800 habitantes del planeta. Esto implica pasar de la economía globalizada de las TIC responsable que hoy tengamos un planeta sin rumbo en lo económico y ambiental, por no haber considerado todas las necesidades de los humanos ni las leyes de la naturaleza, a una economía convergente centrada en las potentes respuestas que pueden brindar las NBIC a las problemáticas actuales y futuras.

Así como los primeros 30 años del siglo XX la Teoría Cuántica (Mark Planck 1900), el modelo atómico de Niels Bohr (1913) y el modelo atómico probabilístico (Erwin Schrödinger, 1926) sentaron las bases para un formidable crecimiento científico-tecnológico; en los primeros años del siglo XXI la convergencia de la nano, la bio y la infotecnología permitirán en la segunda mitad del siglo XXI ingresar a la era de la cognotecnología y resolver las preguntas: ¿mortales o inmortales?, ¿hombres y/o robots?

Ante el alerta roja de organismos internacionales por la problemática ambiental, tal vez indicadores como la proximidad a la “carga máxima de habitantes en la tierra” (10 mil millones), el aumento de la temperatura del planeta, la falta de agua-desertización, incendios forestales y pandemias cada vez con mayor frecuencia e intensidad, etc., estén anunciado la imposibilidad futura de la vida celular en el planeta. En tal contexto el avance de los cerebros similares basados en nanochips neurosinápticos y memristores, entre otros, y de los dos proyectos vinculados al mapeo y comprensión del cerebro humano (Human Brain Project-Europa y el Brain Activity Map-EE.UU) nos permitan, ante el momento tan temido del fin de las condiciones para la vida celular en el planeta, pasar nuestro software-mente a robots. Es decir convertirnos de humanos-celulares-mortales a humanos-robotizados-inmortales.   

El fin de era celular implicaría una nueva perspectiva económica sin necesidad de  todo lo relacionado con lo biológico, desde el dióxido de carbono y el agua (fotosíntesis), el oxígeno y los genes hasta los alimentos, la bioquímica y la medicina. Una economía centrada en una tercera convergencia correctiva de la segunda: una economía tecnológica sin bio, la economía NIC (Nano, Info y Cognotecnologías).  

Información Complementaria: La Convergencia de las Tecnologías Exponenciales y la Singularidad Tecnológica.

sábado, 13 de octubre de 2018

Invertir en la revolución para crecer.

La primera revolución industrial se centró en el agua y el vapor. La segunda en la electricidad y la  producción masiva. La  tercera aprovechó la electrónica y la tecnología de la información para automatizar la producción. Ahora es el turno de sumarle a la infotecnología, la nanotecnología, la biotecnología y la inteligencia artificial para conformar el mundo de las NBIC (Nano-Bio-Info y Cogno tecnologías). Nos tenemos que preparar para la época del coche sin conductor, del robot para hacer las tareas del hogar, de los nanorrobots moviéndose en nuestro torrente sanguíneo para diagnosticar-sanar nuestras enfermedades y los avances revolucionarios en el campo de los nanomateriales, la impresión 3D y la computación cuántica.Toda una invitación a transformar la economía global. 
La velocidad de los avances tecnológicos actuales no tiene un precedente histórico; si la comparamos con las revoluciones industriales anteriores lineales, la cuarta revolución está evolucionando a un ritmo exponencial. Sin embargo el poder económico tanto privado como estatal, no apuesta mayormente para convertir ideas en productos, en las innovaciones de base tecnológica como centro del crecimiento y del bienestar. La explicación más obvia del comportamiento señalado radica en el hecho que los dirigentes están dominados por objetivos a corto plazo y la necesidad de mantener un cierto equilibrio económico mediante una política conservadora. La falta de inversión masiva en las nuevas tecnologías explica la causa por la cual la recuperación de las recesiones son tan débiles, los ingresos promedio se estancan y que el crecimiento sólo se consiga con un aumento de endeudamiento. La innovación se está desarrollando rápidamente pero las empresas preferentemente tienen su efectivo en los bancos, en inversiones conservadoras-especulativas, los empresarios no son realmente muy emprendedores y, como resultado, están desaprovechando las grandes oportunidades de las nuevas tecnologías. Ante el cuadro señalado el sector público debiera avanzar desde lo urgente hacia la producción de y con tecnología de vanguardia, tomando la iniciativa de modo de lograr un mejor futuro para la población. El reciente Premio Nobel Paul Romer  centra el crecimiento en la concreción  de las nuevas ideas en avances tecnológicos productivos. Su principal argumento es que los efectos cascada de las economías basadas en el conocimiento tecnológico llevarán a un desarrollo económico con más innovación e inversión en capital humano. Un Premio Nobel que transita entre la vieja macroeconomía y la nueva. Desde la economía de pensamiento único y la globalización a la economía de las nuevas tecnologías con ciertas posibilidades de salir de un laberinto económico sin destino para ingresar a la nueva revolución tecnológica capaz de dar respuestas en tiempo y forma a las crecientes necesidades socioeconómicas de un planeta con 7.500 millones de habitantes.   

sábado, 9 de junio de 2018

Impacto estratégico de la nanotecnología en la sociedad, los negocios y la economía.

La rápida evolución tecnológica constituye la base del crecimiento exponencial de la innovación. Los avances de las nuevas tecnologías (Nano-Bio-Info y Cognotecnología / NBIC) han ido más allá de nuestra capacidad para pronosticar con precisión su impacto en la sociedad,  los negocios y la economía. Es necesario contar con el conocimiento adecuado para visualizar en tiempo real el nuevo contexto. 
Estamos en medio de un cambio de paradigma en el cual las ciencias destinadas al conocimiento de la naturaleza se reemplazan por ciencias-tecnologías integradas destinadas a trasformar la naturaleza para restituir pautas perdidas, dar respuestas a las necesidades socioeconómicas  y hacer posible la vida en la tierra.
Nuestra civilización es testigo del cambio tecnológico más rápido y exhaustivo de la historia. La nanotecnología tiene las características necesarias para redefinir, remodelar y transformar las economías y las sociedades a escala mundial. La manipulación, por primera vez,  de la materia a nivel atómico forzará la reevaluación de los mercados globales, las economías y las industrias en una escala nunca antes experimentada por la humanidad.  La naturaleza omnipresente de la nanotecnología como ciencia-tecnología fundamental tiene aplicaciones en numerosos servicios e industrias vinculados, entre otros,  con la salud, los materiales, la electrónica, los robots, la fotónica y la preservación del ambiente.
 "Arte nanofotónico"
Crédito de la imagen: Raúl Almirón-Alberto L. D'Andrea
¿Por qué es tan importante considerar su impacto? La nanotecnología puede brindar las herramientas para diseñar tanto la materia inorgánica como la orgánica  a nivel atómico con el potencial de realinear la sociedad y cambiar la estructura de los negocios. También puede hacer surgir nuevos modelos comerciales, herramientas de diseño y estrategias de fabricación a precios muy reducidos y altamente eficientes. Si los desarrollos en nanotecnología son capaces de alcanzar una masa crítica en el suministro de avances radicalmente innovadores como, por ejemplo, en el autoensamblaje automatizado, la mayoría de las industrias verticales se verán influenciadas. Las cadenas de suministro industrial y postindustrial cambiarán. ¿Qué pasaría si en las líneas de fabricación para hacer computadoras se redujeran los costos en un 50%? ¿Qué sucedería si el desarrollo de medicamentos y sus costos de fabricación bajaran un 70%? ¿Qué ocurriría si la generación de energía no dependiera más de los combustibles fósiles? ¿Cuál sería el impacto si se aplica la nanotecnología en las reducción de los costos de los bienes y servicios esenciales que afectan la calidad de vida, la salud, el hábitat y el transporte?  Seguramente ocurriría un impacto dramático en nuestro estilo de vida. La mayoría de las cadenas de valor, vínculos de apoyo, las alianzas y los canales de distribución serán alterados. Se reformarán las instituciones de aprendizaje, los servicios financieros y la industria manufacturera. Imaginemos la aparición de un nanochip con la capacidad de  procesamiento de diez supercomputadoras por el precio de un reloj de cuarzo y más pequeño que un llavero.  Imaginenos un material superfuerte y barato para la construcción y la fabricación capaz de eliminar el mercado del acero y de los plásticos. A medida que la economía mundial siga siendo transformada por las nuevas tecnologías, se desarrollará una intensa competencia por el talento, la propiedad intelectual, el capital y la experiencia tecnológica.  
Mientras la nanotecnología se desplaza de lo teórico a lo práctico, el posible impacto en la sociedad, los negocios, y la economía se hará cada vez más evidente impulsando las respuestas a las problemáticas actuales. Debemos tener la capacidad de configurar el estratégico futuro nanotecnológico de nuestras naciones. 

Lectura complementaria:

sábado, 21 de enero de 2017

Entre el comunismo liberal y el liberalismo proteccionista.

El presidente de China y del partido comunista de su país, Xi Jinping, al inaugurar el Foro Económico Mundial en Davos, en un apasionado discurso de apoyo a la globalización,   dijo: “Debemos mantener nuestro compromiso con el desarrollo del libre mercado y de las inversiones, promoviendo la liberalización y la facilitación del comercio con la apertura y con el rechazo al proteccionismo”  Paradójicamente durante su asunción, el nuevo presidente de los Estados Unidos Donald Trump, en la cuna del neoliberalismo globalizador, expreso: "La protección llevará a más prosperidad" y  advirtió que impulsará controles sobre el comercio y la producción de las empresas del país. En un discurso de corte fuertemente nacionalista agregó “compren estadounidense y contraten estadounidenses”.  Ambos hechos constituyen una demostración objetiva sobre el estado de la economía mundial: contradictorio, incierto, enmarañado y a la deriva. Una economía en la cual lo económico predomina sobre lo político y el mercado soluciona todos los problemas del sistema en concurrencia con la competitividad y el libre intercambio, no puede dar respuestas a las demandas de la sociedad actual. De los 7400 millones de habitantes del planeta, 1000 millones no pueden comer si alguien no le proporciona alimentos y otros 5500 millones están excluidos de una vida digna.  El intento histórico más reciente de romper con la economía actual surgió de Nicholas Georgescu-Roegen, uno de los pensadores más notables y profundos de la nueva economía; él lanzó dos torpedos críticos a la economía vigente en sus libros Analytical Economics (1966) y  The Entropy Law and Economic Process (1971) en los cuales centra las problemáticas económicas actuales en el divorcio entre las teorías económicas y el cumplimiento de las leyes de la naturaleza. Para los economistas de pensamiento único todo es un ciclo de producción y consumo, pero para la naturaleza esto no constituye un ciclo, es sólo un gasto unidireccional de energía y recursos naturales no renovables en el tiempo que se consumen. El auguró por lo tanto un gran fracaso en la economía mundial, fracaso evidente ante la cantidad, en tiempos cada vez más cortos, de crisis económicas, el empobrecimiento de la población y la confusión reinante.  Propone orientar a la economía en función de las leyes de la naturaleza, ciertas y objetivas.   Señalo como única solución posible la  aparición de ciencias-tecnologías para generar en tiempo y forma los recursos naturales necesarios para llegar a un nuevo tipo de equilibrio en la tierra…Paulatinamente, surgen esas ciencias-tecnologías capaces de transformar la naturaleza, como la biotecnología y la nanotecnología,  permitiendo producir en forma sustentable y dando soluciones a los reclamos socioeconómicos de la actualidad. Ambas conducen a una nueva y única posibilidad. Constituyen el fundamento de una nueva economía, denominada economía de la tecnología o tecnológica, capaz de cambiar la fatídica economía del planeta. Entre el comunismo liberal y el neoliberalismo proteccionista, la economía de las nuevas tecnologías, basada en las leyes de la naturaleza y con posibilidad real de generar en tiempo y forma los recursos necesarios para encausar un mundo sin rumbo.

Lectura complementaria:
En el 2015: bioeconomía y nanoeconomía.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Bioeconomía de conveniencia vs bioeconomía real.

Los países europeos y los Estados Unidos engloban bajo la denominación de bioeconomía a la  actividad económica que se nutre de la investigación y la innovación en las ciencias biológicas en un intento por mantener subordinada a la naturaleza al contexto económico mundial actual. Una bioeconomía de conveniencia para disfrazar la crisis mundial en la cual las medidas de política económica recomendadas fallan en forma sistemática ante el asombro de los propios economistas quienes ven cómo las recetas aprendidas en sus universidades no funcionan.
El padre de la bioeconomía real Nicolás Georgescu-Roegen centra las problemáticas económicas actuales en el divorcio entre las teorías económicas y el cumplimiento de las leyes de la naturaleza. Para los economistas todo es un ciclo de producción y consumo, pero para la naturaleza esto no constituye un ciclo, es sólo un gasto unidireccional de energía y recursos naturales no renovables en el tiempo que se consumen. El auguró por lo tanto un gran fracaso en la economía mundial, fracaso evidente ante la cantidad, en tiempos cada vez más cortos, de  crisis económicas.  Nicolás Georgescu-Roegen señalo como única solución posible la  aparición de una ciencia-tecnología capaz de generar más recursos naturales en  el tiempo necesario para llegar a un nuevo tipo de equilibrio en la tierra. Hoy ya no cabe duda que esa ciencia-tecnología es la biotecnología, a tal punto que  se puede redefinir a la bioeconomía como una economía basada en la biotecnología capaz de generar en tiempo y forma los recursos naturales renovables, con su acervo de 65 millones de genes y la ingeniería genética, para dar respuestas a necesidades socioeconómicas tales como la demanda de energía, alimentos, disminución de los gastos en salud y cuidado del medio ambiente, generando a su vez trabajo e ingresos en forma sustentable.
Si la vida es lo más importante, la economía debiera ser una rama de la biotecnología y no la vida un apéndice de la economía como plantea la bioeconomía de conveniencia. 
Lectura complementaria:
Tiempo de Bioeconomía.