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jueves, 9 de octubre de 2025

Premio Nobel de Química 2025 a los nanomateriales MOF

El Premio Nobel de Química 2025 fue concedido a Susumu Kitagawa de la Universidad de Kyoto, Richard Robson de la Universidad de Melbourne y Omar M. Yaghi de la Universidad de California en Berkeley por el desarrollo de materiales MOFs basados estructuras metal-orgánicas.
En sentido estricto. los MOFs. son en la clasificación de los nanomateriales uno de los cinco grupos pertenecientes a los materiales nanoestructurados. Están formados por la unión de iones metálicos o clústeres metálicos (zinc, cobre, hierro, cobalto, aluminio, zirconio, entre otros.) con ligandos orgánicos (moléculas con grupos carboxilato o imidazol, como el ácido tereftálico o el ácido trimésico).
El resultado es una estructura porosa tridimensional, muy ordenada, con una superficie interna enorme en relación a su volumen. En otras palabras: Los MOF son como “esponjas a escala nanométrica” en las que los metales actúan como nodos y las moléculas orgánicas como conectores, generando redes con cavidades y canales de tamaño controlable.

Figura: Esferas rojas: representan los iones metálicos o nodos metálicos. Son los puntos de conexión del entramado. Barras azules: simbolizan los enlaces orgánicos o ligandos Actúan como “puentes” entre los iones metálicos. Poliedros amarillos: indican las cavidades o poros internos, es decir, los espacios vacíos nanométricos que se forman dentro de la estructura tridimensional.

En función de los poros presentes en la nanoestructura se los puede clasificar en:-Microporosos (la mayoría de los MOFs), con un diámetro de poro entre 0,5 y 2 nanómetros (nm), suficiente para alojar moléculas pequeñas como H₂, CO₂, CH₄ o H₂O.
-Mesoporosos (MOFs especiales) con poros entre 2 y 10–20 nm, para permitir la entrada de moléculas más grandes o incluso biomoléculas.
-Macroporosos (raros en MOFs) con tamaños superiores a 50 nm.

 
 Crédito: Prof. Omar M. Yaghi. https://yaghi.berkeley.edu/index.html

Entre sus propiedades podemos destacar su altísima área superficial que puede superar los 5.000 m² por gramo (más que el grafeno o el carbón activado); la porosidad controlable (se puede elegir el tamaño y la forma de los poros según la aplicación), su ligereza - estabilidad química y la posibilidad de funcionalización incorporando moléculas o grupos funcionales específicos en su estructura.
Las Aplicaciones de los materiales nanoestructurados MOF las encontramos en el almacenamiento de gases ( hidrógeno, metano o dióxido de carbono); la captura de CO₂ (los MOF pueden absorber selectivamente dióxido de carbono del aire o de emisiones industriales); en la catálisis actuando como catalizadores o soportes catalíticos en reacciones químicas; en la liberación controlada de fármacos en biomedicina (sus poros pueden “cargar” y “liberar” medicamentos de forma dirigida); en nanosensores para detectar gases, humedad o moléculas específicas y para la purificación del agua mediante la eliminación de metales pesados o contaminantes orgánicos.
Finalmente, cabe señalar que, dado que las categorías del Premio Nobel no se han actualizado para reflejar los avances de la nanociencia, se alude a los MOFs como estructuras metal-orgánicas, cuando por sus características, propiedades y aplicaciones, correspondería más adecuadamente denominarlos nanomateriales nanoestructurados.

Lecturas complementarias:

Vacunas con estructuras MOF para infecciones urinarias. https://infobiotecnologia.blogspot.com/2021/11/vacunas-con-estructuras-mof-para.html

Administración de fármacos con nanocristales MOF*Ab.
https://infobiotecnologia.blogspot.com/2021/12/administracion-de-anticuerpos-y.html

sábado, 27 de febrero de 2021

Hologramas comestibles nanoestructurados

Los hologramas son dispositivos ópticos complejos difíciles de fabricar. Se utilizan ampliamente en aplicaciones de seguridad, licencias de conducir,  tarjetas de crédito, billetes de banco y empaques de productos para reducir las posibilidades de falsificación. En el artículo Direct Printing of Nanostructured Holograms on Consumable Substrates publicado en la revista ACS Nano,  investigadores del Nanotechnology Laboratory, School of Engineering, University of Birmingham (Reino Unido) y del Department of Mechanical Engineering, Khalifa University of Science and Technology (Emiratos Arábes),  han desarrollado un método basado en láser destinado a imprimir hologramas nanoestructurados sobre películas secas de jarabe de maíz obteniendo hologramas comestibles capaces de garantizar la seguridad alimentaria. 
Crédito: Bader AlQattan y col. ACS Nano 2021
Para desarrollar el método DLIP, que permite modelar directamente nanoestructuras unidimensionales sobre sus- tratos comestibles (películas secas de jarabe de maíz), los investigadores hicieron una solución de jarabe de maíz, vainilla y agua, luego la secaron logrando una película delgada. Cubrieron la película con una fina capa de tinte negro no tóxico.
Posteriormente, utilizaron una técnica llamada patrón de interferencia de láser directo para grabar la mayor parte del tinte, dejando líneas elevadas a nanoescala que formaban una rejilla de difracción. Cuando es "golpeada" por la luz, la nanoestructura la difracta en un patrón de ‘arco iris” con distintos colores que aparecen en diferentes ángulos de visión. El equipo pudo controlar la intensidad y la gama de colores variando el espacio entre las líneas en la rejilla o el contenido de azúcar en la película de jarabe de maíz. Estos hologramas comestibles podrían encontrar aplicaciones en las áreas de seguridad alimentaria, por ejemplo, como sensores de bacterias dañinas, para controlar la calidad de los alimentos y su vida útil. Dado que los hologramas se pueden utilizar para imprimir, por ejemplo, información nutricional directamente en alimentos, también podría reducir la necesidad de costosos materiales de embalaje.