sábado, 18 de noviembre de 2017

Hacer viable lo inviable

En el planeta existen zonas aparentemente poco beneficiadas, no poseen minerales, combustibles fósiles, ni su suelo presenta las características adecuadas para ser cultivado. La falta de energía no posibilita la radicación de industrias y la generación de puestos de trabajo. Suelen ser consideradas como zonas inviables por los economistas y abandonadas a su suerte. La  gente joven emigra en busca de un porvenir mejor y los pueblos existentes languidecen. El cuadro descripto se repite en toda la superficie del planeta. La visión proveniente de la economía de las nuevas tecnologías, NBIC (Nano, Bio, Info y Cognotecnología), inicialmente denominada Bioeconomía y en la actualidad Nanobioeconomía, es que lo inviable lo puede hacer viable. En la siguiente figura se trata de resumir una serie de soluciones posibles, sustentables, que abarcan desde el aprovechamiento de los residuos y la generación abundante de energía, hasta la producción de nanomateriales de avanzada. 
La producción abundante de energía se basa en la instalación de paneles solares, en la generación de biogás a partir de residuos, centrales termoeléctricas alimentadas por biomasa obtenida a partir de cultivos, microorganismos y microalgas modificadas genéticamente, de los cuales también se puede obtener bioetanol,  biopetróleo y biodiesel. El dióxido de carbono proveniente de las centrales termoeléctricas y de la generación de biogás se lo puede utilizar para obtener grafeno y para alimentar cultivos de microalgas capaces de producir desde medicamentos  hasta ácidos grasos omega 3. Luego de la extracción de los principios activos, el resto de la microalga puede utilizarse para, por pirólisis, obtener nanotubos de carbono, nanomaterial de alto valor agregado. 
La autosuficiencia energética permite instalar biorreactores para producir carne  “in vitro” y abre las puertas para múltiples emprendimientos, la instalación de pymes y comercios relacionados, no sólo con la producción, también vinculados con el crecimiento económico general del lugar. La economía de las  nuevas tecnologías tiende a horizontalizar la producción de energía (y de alimentos) de modo de evitar la concentración de los recursos económicos en unos pocos. La economía de las  nuevas tecnologías puede hacer viable lo inviable.

Lectura complementaria:
Bioeconomía para todos

viernes, 10 de noviembre de 2017

Nanosensores impresos sobre plantas anticipan la sequía.

Investigadores del MIT (Massachusetts Institute of Technology) han creado nanosensores que pueden imprimirse en las hojas de las plantas y revelar si están experimentando escasez de agua. La tecnología podría dar a los agricultores una advertencia temprana cuando sus cultivos están en peligro.  Es difícil obtener esta información de otra manera. Se pueden poner sensores en el suelo o hacer mapeos satelitales, pero nunca nos dirán lo que está ocurriendo en una planta en particular. El nuevo sensor aprovecha los estomas de las plantas: pequeños poros en la superficie de una hoja para permitir la evaporación del agua. A medida que ocurre la evaporación en la hoja, la presión del agua en la planta cae, activándose la extracción de agua del suelo a través del proceso denominado transpiración. Los especialistas en  plantas saben que los estomas se abren cuando se exponen a la luz y se cierran en la oscuridad. También que responden a la concentración de dióxido de carbono y a la sequía, pero la dinámica de esta apertura y cierre ha sido poco estudiada y recién ahora surge la posibilidad de monitorearla en forma continua. 
Estomas / Volodymyr Koman / MIT 
Para crear el sensor utilizaron una tinta hecha de nanotubos de carbono disueltos en un compuesto orgánico llamado dodecilsulfato de sodio (no daña los estomas). Esta tinta permite crear un circuito electrónico intercalando un poro. Cuando el poro está cerrado, el circuito está intacto y la corriente puede medirse conectando el circuito a un amperímetro. Cuando el poro se abre, el circuito se rompe y la corriente deja de fluir,  permitiendo saber, con mucha precisión, si un solo poro está abierto o cerrado. Al medir la apertura y el cierre durante unos días, en condiciones normales y de sequía, los investigadores descubrieron la posibilidad de detectar, en el plazo de dos días, cuando una planta experimenta estrés hídrico. Los estomas tardan aproximadamente siete minutos en abrirse después de la exposición a la luz y 53 minutos en cerrarse cuando cae la noche, pero estas respuestas cambian durante las condiciones de sequía. Si las plantas carecen de agua, los estomas tardan en promedio 25 minutos en abrirse y 45 minutos para cerrarse. Los nanosensores se probaron en una planta denominada lirio de la paz, elegida porque tiene grandes estomas. Para aplicar la tinta en las hojas los investigadores crearon un molde de impresión con un canal de microfluidos. Cuando el molde se coloca sobre una hoja, la tinta fluye a través del canal y se deposita sobre su superficie. El nanosensor podría tener gran importancia en la agricultura, especialmente por el avance del cambio climático conducente a una mayor escasez de agua. 

Lectura complementaria:
Persistent drought monitoring using a microfluidic-printed electro-mechanical sensor of stomata in planta.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Día Internacional de la Nanotecnología.

Por lo general cuando se fija una fecha para conmemorar el día de alguna profesión se la  elige por su relación con algún descubrimiento científico,  un  hecho destacado como la presentación de un trabajo de investigación pionero, el nacimiento-muerte de algún profesional precursor en la temática, etcétera. El ingenio subyacente a la nanotecnología queda demostrado con una forma de elegir su día en función de la esencia misma de la disciplina. Si un nanómetro es  10-9 metros, el día internacional de la nanotecnología no podría ser otro que el 9/10, es decir el 9 de octubre (en inglés 10-9 o 10/9). 
El Día Internacional de la Nanotecnología no se festeja con actos, asuetos, fiestas, etcétera.  Los estudiantes y nanotecnólogos de muchas universidades, organizaciones y empresas presentan una serie de eventos y actividades dirigidas a crear conciencia sobre la nanotecnología, señalar sus innovaciones, explicar los beneficios de los productos desarrollados y los desafíos-oportunidades que ofrece y ofrecerá  a la sociedad. 
Jornadas con presentación de posters, paneles, conferencias, olimpíadas, vídeos, artículos en la red, demostraciones experimentales, talleres, presentación de proyectos y concursos de ideas.  
A partir del año 2017, con el inicio de la primera Licenciatura en Nanotecnología del país, nuestros estudiantes están en condiciones de participar activamente de la iniciativa. Algo muy bueno, ya que el Día Internacional de la Nanotecnología no es un día cualquiera, es el día en el cual una oleada de ingenio e innovación nos contagia su optimismo.

sábado, 28 de octubre de 2017

¿Mortales o inmortales? ¿Hombres y/o robots?

El libro “La Convergencia de las Tecnologías Exponenciales & la Singularidad Tecnológica” constituye un intento para ubicar en tiempo y espacio las respuestas que brindan las tecnologías convergentes, NBIC (Nano-Bio-Info y Cognotecnología), a las problemáticas socioeconómicas actuales. Tecnologías con crecimiento exponencial para cubrir las demandas de un planeta que aumentó su población en 5000 millones de habitantes en los últimos 67 años. 
La comprensión del mundo que vivimos, desde la óptica de las NBIC, nos conduce inexorablemente a extrapolar el camino hacia el futuro a partir de las tecnologías que lo están conformando y no de una predicción basada sólo en la imaginación.
“La Convergencia de las Tecnologías Exponenciales & la Singularidad Tecnológica” se constituye en una rara avis al ensayar una respuesta sin ambigüedad a dos de las preguntas más inquietantes del siglo XXI: ¿mortales o inmortales?, ¿hombres y/o robots?.

Imperdible.                                                                                                                                      

sábado, 21 de octubre de 2017

Nano-transfección para reprogramar células “al toque”

El equipo de 27 investigadores dirigido por el Dr. Chandan K. Zen, de la Ohio State University, publicó el 12 de octubre en la revista Nature Nanotechnology el artículo: “Topical tissue nano-transfection mediates non-viral stroma reprogramming and rescue”, en el cual se presenta nanochip que se coloca sobre la piel y utiliza un campo eléctrico para reprogramar las células de tejidos lesionado o envejecidos. 
La capacidad de los científicos para transformar células de un tipo en otro no es nueva: el descubrimiento le valió a John Gurdon y Shinya Yamanaka el Premio Nobel en 2012.  La nueva técnica, denominada nano-transfección tisular, se basa en colocar un nanochip en la superficie de la piel de un cuerpo vivo. A continuación, se aplica “un toque” de campo eléctrico intenso para enviar genes a las células de la piel que están debajo de él, convirtiéndolas en otras. 
Una herramienta adecuada cuando se quiere reparar tejido dañado, ofreciendo la posibilidad de convertir el propio tejido del paciente en un "biorreactor" para generar las células necesarias. Mediante la técnica propuesta se demuestra la posibilidad de cambiar el destino de las células reprogramándolas por ejemplo´ para convertirlas en una neurona,  una célula vascular, o en una célula madre. 
Dice el Dr. Sen “"Al utilizar nuestro novedoso nanochip, los órganos lesionados o comprometidos pueden ser reemplazados", "Con esta tecnología, podemos convertir las células de la piel en elementos de cualquier órgano con un solo toque. Este proceso solo lleva menos de un segundo, no es invasivo, y luego el paciente se va". Entre otras experiencias  pudieron usar el nanochip  para convertir células de la piel de ratones, en células nerviosas que luego se inyectaron en el cerebro de roedores con derrame cerebral, ayudándoles a su recuperación. El próximo objetivo del equipo de investigación es desarrollar la técnica aún más con la intención  de comenzar los ensayos clínicos en humanos el próximo año.

Fotografía: Ohio State University
Lectura complementaria:
Topical tissue nano-transfection mediates non-viral stroma reprogramming and rescue

sábado, 14 de octubre de 2017

Ver un "puente de hidrógeno” para creer

Por primera vez, los científicos han logrado estudiar la fuerza de los enlaces de hidrógeno en una sola molécula utilizando un microscopio de fuerza atómica (AFM). Investigadores del Swiss Nanoscience Institute de la Universidad de Basilea han informado los resultados en la publicación “Direct quantitative measurement of the C═O⋅⋅⋅H–C bond by atomic force microscopy” (Revista Science Advances).

Imagen: Universidad de Basilea
El hidrógeno es el elemento más común en el universo y es una parte integral de casi todos los compuestos orgánicos. Las moléculas y partes de las macromoléculas están conectadas entre sí a través de átomos de hidrógeno, una interacción conocida como “puente” de hidrógeno. Estas interacciones juegan un papel importante en la naturaleza. La vida en la tierra es posible gracias al aumento que  producen en la temperatura de ebullición del agua y, además, son los responsables de las propiedades específicas de las proteínas y de los ácidos nucleicos. 
El Dr. Shigeki Kawai, del equipo del profesor Ernst Meyer (Instituto Suizo de la Universidad de Basilea), ha logrado utilizar un microscopio de fuerza atómica de alta resolución para estudiar el fenómeno. En estrecha colaboración con colegas de Japón, los investigadores seleccionaron compuestos cuya configuración se asemeja a una hélice. Estos se disponen sobre una superficie de tal manera que los átomos de hidrógeno siempre apunten hacia arriba. Si la punta del microscopio de fuerza atómica, impregnada con monóxido de carbono, se acerca lo suficiente a estos átomos de hidrógeno, se forman los enlaces que luego pueden ser examinados. 
Los enlaces de hidrógeno son mucho más débiles que los enlaces químicos, pero más fuertes que las interacciones intermoleculares de van der Waals. Las fuerzas y distancias medidas entre los átomos de oxígeno en la punta del microscopio AFM y los átomos de hidrógeno del propellano se corresponden muy bien a los cálculos previos realizados por el Prof. Adam S. Foster de la Universidad de Aalto (Finlandia) confirmando que la interacción implica claramente puentes de hidrógeno. 
Molécula de propellano
Con este estudio,  la red de investigadores del Swiss Nanoscience Institute, ha abierto nuevas formas de identificar moléculas tridimensionales mediante las características de los puentes formados entre los hidrógenos de la molécula en estudio y la punta del microscopio AFM embebida en monóxido de carbono.

Lectura complementaria:

sábado, 7 de octubre de 2017

Interfaces neuronales de grafeno

En el artículo publicación “Graphene in the Design and Engineering of Next-Generation Neural Interfaces” publicado en la revista Advance Materials se analiza la utilización del grafeno para el diseño de interfaces neuronales de avanzada. Las interfaces neuronales se están convirtiendo en un potente conjunto de herramientas para intervenciones clínicas que requieren estimulación y/o registro de la actividad eléctrica del sistema nervioso. Los dispositivos implantables activos ofrecen un enfoque prometedor para el tratamiento de diversas enfermedades, del sistema nervioso central o periférico, estimulando eléctricamente diferentes estructuras neuronales. Todos los dispositivos de interfaz neural actualmente utilizados están diseñados para realizar una sola función: grabar actividad o estimular eléctricamente el tejido. Debido a su rendimiento eléctrico, electroquímico y su idoneidad para la integración en dispositivos flexibles, los materiales a base de grafeno constituyen una plataforma versátil capaz de ayudar a resolver muchos de los retos actuales en su diseño. El grafeno, un material 2D (dos dimensiones) posee la matriz de propiedades (flexibilidad, movilidad eléctrica, susceptibilidad a las modificaciones superficiales y gran área superficial disponible para la interacción con los componentes neuronales) necesarias en la mejora de las capacidades funcionales de las interfaces. 
Para aprovechar al máximo el potencial de las interfaces neuronales, se espera que la próxima generación de dispositivos ofrezca simultáneamente múltiples funcionalidades, incluyendo el registro y la estimulación de la actividad eléctrica, el reconocimiento de neurotransmisores, neuromoduladores y otras biomoléculas neurológicamente relevantes, así como la capacidad de control sobre la administración de fármacos.
Clinically developed neural interfaces (© Wiley-VCH Verlag)
Lectura complementaria:

viernes, 29 de septiembre de 2017

Catalizador con nanopartículas de cobre transforma el dióxido de carbono en etileno, etanol y propanol utilizando energía solar.

Científicos de la Universidad de California, del Lawrence Berkeley National Laboratory y del NanoScience Institute de Berkeley, han desarrollado un nuevo electrocatalizador que puede convertir directamente el dióxido de carbono en productos con mas de un átomo de carbono. 
El artículo “Copper nanoparticle ensembles for selective electroreduction of CO2 to C2–C3 products” se publicó el 18 de setiembre en la revista científica PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences)  y constituye el último de una serie de estudios destinados a obtener productos químicos “limpios” a partir de dióxido de carbono. 
Un electrocatalizador compuesto de nanopartículas de cobre proporciona las condiciones necesarias para transformar el dióxido de carbono en etileno, etanol y propanol. El etileno es el ingrediente básico utilizado para fabricar películas y botellas de plástico, así como tubos de cloruro de polivinilo (PVC). El etanol, comúnmente obtenido de biomasa, constituye un biocombustible usual, mientras que el propanol, un combustible muy efectivo, actualmente tiene una fabricación demasiado costosa como para ser utilizado como tal. 
El catalizador consiste en esferas de cobre de 7 nanómetros de diámetro densamente empaquetadas y estratificadas en la parte superior del papel carbonoso. Los investigadores encontraron que durante un período muy temprano de la electrólisis (utiliza distindos electrolítos saturados con el gas) los cúmulos de nanopartículas se fusionaron y se transformaron en nanoestructuras tipo cubo con un tamaño de 10 a 40 nanómetros. Después de esta transición la transformación del dióxido de carbono en los citados productos comenzó a ocurrir. Este cambio estructural en tiempo real de las nanoesferas de cobre a las estructuras de tipo cubo facilitó la formación de los hidrocarburos multicarbonados. Diez centímetros cuadrados del catalizador pueden producir aproximadamente 1,3 gramos de etileno, 0,8 gramos de etanol y 0,2 gramos de propanol por día con un consumo energético mínimo provisto por energía solar. 
Un avance interesante en el desafío científico-tecnológico de reemplazar el combustible fósil. 

Imagen: Dohyung Kim / Laboratorio de Berkeley
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viernes, 22 de septiembre de 2017

El primer "robot molecular" capaz de construir moléculas

Científicos de la Universidad de Manchester han creado el primer "robot molecular" del mundo que es capaz de realizar tareas básicas, incluyendo la construcción de otras moléculas. Los minúsculos robots, de tamaño de 1nm, con un pequeño brazo robótico, pueden ser programados para mover y construir. Cada robot individual es capaz de manipular una sola molécula y está formado por sólo 150 átomos de carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno. Funcionan realizando reacciones químicas en soluciones especiales que luego pueden ser controladas y programadas por los científicos para realizar las tareas básicas. En el futuro podrían ser utilizados para fines médicos, procesos de fabricación de avanzada e incluso la construcción de fábricas moleculares. El artículo de referencia “Stereodivergent synthesis with a programmable molecular machine” se ha publicado en la revista Nature (2017; 549). El director de la investigación,  profesor David A. Leigh explica: "Toda la materia está compuesta de átomos y éstos son los bloques básicos de construcción que forman las moléculas. Nuestro robot es literalmente un robot molecular construido de átomos capaz de responder una serie de comandos simples que son programados por un científico. Es similar a la forma en que se utilizan los robots en una línea de montaje de automóviles. Esos robots toman un panel y lo colocan de modo que pueda ser remachado en la manera correcta de construir la carrocería de un coche. Nuestra versión molecular puede ser programada para posicionar y remachar componentes de diferentes maneras para construir distintos productos, en una escala mucho menor, a nivel molecular”. El beneficio de tener una maquinaria tan pequeña implica una reducción enorme en la demanda de materiales, permite acelerar y mejorar el descubrimiento de nuevas moléculas, reduce en forma drástica los requerimientos de energía y aumenta la miniaturización de los productos. Por lo tanto, las aplicaciones potenciales para los robots moleculares son extremadamente variadas y emocionantes
La robótica molecular tal vez represente el límite en nuestra capacidad para realizar máquinas en miniatura.  
Imagen: University of Manchester
Lectura complementaria:                                                                                                 Stereodivergent synthesis with a programmable molecular machine

sábado, 16 de septiembre de 2017

La “nanoelectrónica elástica” hace piel artificial con tacto.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Houston ha informado de un avance en nanoelectrónica conducente a una piel artificial, aplicable a una mano robótica. La tecnología además se puede utilizar, con ventajas, en una  amplia gama de dispositivos biomédicos.
El trabajo, publicado en la revista Science Advances, describe un nuevo mecanismo para producir electrónica elástica, un proceso que depende de materiales fácilmente disponibles con posibilidad de producción comercial.
La estrategia general consiste en una la ingeniería con arquitectura especial para acomodar o eliminar la tensión mecánica en materiales electrónicos no estirables mientras el conjunto se estira. Los semiconductores-sensores, procesados ​​en solución, son completamente elásticos e intrínsecamente extensibles debido los materiales elastoméricos utilizados. Básicamente el nuevo producto contiene nanofibrillas de P3HT-NF [poli (3-hexiltiofeno-2,5-diil)] y nanopartículas de Au con nanocables de plata (AuNP-AgNW) en PDMS (polidimetilsiloxano). Los transistores de película delgada fabricados conservan sus prestaciones eléctricas en más de un 55% cuando el estiramiento es del  50%.

Crédito: Universidad de Houston
Los investigadores  consideran la posibilidad de utilizar la nueva “nanoelectrónica elástica”, estirable, en una amplia gama de aplicaciones tales como pieles artificiales, implantes biomédicos y guantes quirúrgicos.

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sábado, 9 de septiembre de 2017

Estimulación remota el cerebro con nanopartículas y campos magnéticos

En la reciente publicación de la revista científica eLife, “Magneto-thermal genetic deep brain stimulation of motor behaviors in awake, freely moving mice”, el Dr Arnd Pralle de la University at Buffalo y colaboradores, desarrollaron una técnica denominada estimulación magneto-térmica basada en la utilización de nanopartículas magnéticas calentadas por acción de campos magnéticos externos para activar neuronas individuales dentro del cerebro. 

Primero mediante ingeniería genética se introduce una hebra especial del ADN en las neuronas seleccionadas, haciendo que estas células produzcan un canal de ion activado por el calor. Luego se inyectan nanopartículas magnéticas especialmente diseñadas (de cobalto-ferrita rodeadas por una cáscara de manganeso-ferrita) en la misma área del cerebro. Estas nanopartículas se enclavijan en la superficie de las neuronas objetivo, formando una cubierta delgada como la piel de una cebolla. Cuando un campo magnético variable se aplica al cerebro, la magnetización de las nanopartículas origina movimientos rápidos capaces de generar calor y calentar las células objetivo. Esto fuerza a que los canales de iones, sensibles a la temperatura, se abran estimulando las neuronas. 

La técnica magneto-térmica se ha utilizado para activar pequeños grupos de células en el cerebro (un área similar al diámetro de un cabello humano), induciendo movimientos corporales que incluyen correr, girar y perder el control de las extremidades. Un logro capaz de lograr avances en el estudio y tratamiento de enfermedades neurológicas. 

Dice el Dr Arnd Pralle “Entender cómo funciona el cerebro,  cómo diferentes partes del órgano se comunican entre sí y controlar su comportamiento, es clave en el desarrollo de terapias para enfermedades que involucran lesiones o el mal funcionamiento de conjuntos específicos de neuronas. Las lesiones cerebrales traumáticas, la enfermedad de Parkinson, la distonía y la parálisis periférica entran en esta categoría”. Los avances informados por el equipo de Pralle también podrían ayudar a los científicos para tratar enfermedades como la depresión y la epilepsia directamente a través de la estimulación cerebral.


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sábado, 2 de septiembre de 2017

Del gen egoísta hasta la inmortalidad sin genes

El gen egoísta
Richard Dawkins en su libro de divulgación “El gen egoísta” (The Selfish Gene), publicado en 1976,  establece que el gen es la unidad evolutiva fundamental. Los organismos son, pues, meras máquinas de supervivencia para los genes. En tal sentido los seres humanos son utilizados por los genes para perpetuarse en el tiempo y el hombre deja su lugar central para convertirse en un soporte descartable de la herencia genética. ¿Puede la arrogancia humana permanecer indiferente ante tal perspectiva?

La ingeniería genética
La respuesta se comienza a vislumbrar a partir de 1973 con las primeras experiencias de ADN recombinante, el nacimiento de la ingeniería genética y las técnicas biotecnológicas en general. El hombre ahora puede tomar el control de la situación cambiando el destino de la perpetuación de ciertos genes e intentar prevalecer de algún modo. Aparece la posibilidad de “silenciar genes problemáticos” para que no se expresen, de realizar transgénesis y seleccionar embriones (previo diagnóstico preimplantatorio) en la fertilización asistida, para cortar líneas genéticas conducentes a graves enfermedades hereditarias. Del vertiginoso desarrollo biotenológico surge  un constante incremento en el promedio de vida con la probabilidad consecuente para el individuo de aumentar sus mutaciones puntuales y de sufrir modificaciones epigenéticas (modificaciones heredables en la expresión de genes que no se encuentra en la secuencia del ADN). Un campo de batalla, donde la inteligencia del hombre concebida para sobrevivir lo suficiente de modo de perpetuar a los genes se tradujo en armas científicas-tecnológicas para intentar dominarlos. El hombre para vivir cada vez más en su viaje a la inmortalidad comprendió que debía indefectiblemente regular-dominar a los genes y su expresión. El resultado final, entre contendientes que se necesitan mutuamente, luego de un largo camino, parecería conducir a un solo ganador: el gen egoísta inmortal o el hombre inmortal.


Inmortalidad sin genes
Un robot puede vivir en temperaturas extremas,  sin agua, sin oxígeno, ni alimentos. Solo con energía solar.  Las proyecciones actuales parecerían indicar que  el inmenso legado del conocimiento universal  tal vez pueda pasarse de un humano a un robot como hoy se pasa el software de una computadora a otra. Si admitimos que la mente es al cuerpo como el software lo es al hardware, la posibilidad de poder trasferir el software-mente  a un robot puede llegar a constituirse en  una realidad y en la gran revolución del siglo XXI. Recordemos la viabilidad de contar, a fines del año 2020, con  cerebros similares construidos sobre la base de los nanochips neurosinápticos y de los adelantos en nanotecnología capaces de producir una piel de grafeno, más sensible que la humana,  ojos-nanocámaras para ver más allá del espectro visible, etcétera.
Todos podríamos ser viajeros del universo y viajar por el espacio sin preocuparnos por la temperatura, la atmósfera, la falta de agua, la comida o el escaso tiempo cósmico de nuestras vidas.
En tal circunstancia, las preguntas: ¿mortales o inmortales?  y  ¿hombres y/o robots?, tendrían una sola respuesta: robots inmortales con nuestra mente. En el contexto citado el camino hacia la inmortalidad puede llegar a triunfar prescindiendo de los genes y la ingeniería genética. En definitiva, ¿qué es lo más trascendente del hombre?  Sus huesos, su carne, sus genes o, su mente, esa energía en codificación creciente, originada en el Big Bang.

Lectura complementaria:


sábado, 26 de agosto de 2017

Nanotubos de carbono facilitan la regeneración neuronal

Los nanotubos de carbono presentan características interesantes para la construcción de dispositivos híbridos (contenido biológico + material sintético)  especiales destinados a restablecer las conexiones entre las células nerviosas. En el reciente  artículo “Sculpting neurotransmission during synaptic development by 2D nanostructured interfaces [1]" publicado en la revista científica Nanomedicine: Nanotechnology, Biology, and Medicineun equipo multidisciplinario integrado por científicos de la International School for Advanced Studies (SISSA), Life Science Department - University of Trieste, ELETTRA Synchrotron Light Source y dos instituciones españolas, la Fundación Vasca para la Ciencia y el CIC BiomaGUNE, han evaluado los posibles efectos sobre las neuronas cuando interactúan con los nanotubos de carbono. Demostraron que los nanotubos de carbono pueden regular la formación de sinapsis, estructuras especializadas a través de las cuales las células nerviosas se comunican y modulan mecanismos biológicos como su crecimiento y autoregulación. El resultado, permite determinar hasta qué punto la integración entre las células nerviosas y estas estructuras sintéticas es estable y eficiente, Destaca las grandes potencialidades de los nanotubos de carbono como materiales innovadores capaces de facilitar la regeneración neuronal o para crear una especie de puente artificial entre grupos de neuronas cuya conexión se ha interrumpido. En la actualidad ya han comenzado con las pruebas in vivo. Otra interesante aplicación de la nanomedicina.