sábado, 25 de febrero de 2017

Nanoconversión de dióxido de carbono en combustible.

Investigadores de la Universidad Duke desarrollaron diminutas nanopartículas para convertir el dióxido de carbono en metano usando como fuente de energía sólo radiación ultravioleta. En catalizador con nanopartículas de rodio  puede ayudar a reducir los niveles crecientes de dióxido de carbono en nuestra atmósfera mediante su conversión en gas combustible. El artículo relacionado, “Product selectivity in plasmonic photocatalysis for carbon dioxide hydrogenation”, se publicó el 23 de febrero en la revista Nature Communications. El rodio, a pesar de ser uno de los elementos más raros en la tierra, juega un papel importante en nuestra vida cotidiana. Pequeñas cantidades de metal gris plateado se utilizan para acelerar o catalizar una serie de procesos industriales clave. Las nanopartículas de rodio plasmónicas actúan como pequeñas antenas que absorben la luz visible o ultravioleta de manera muy eficiente. Nanocubos de rodio son regulados en su tamaño para la absorción de la luz ultravioleta. Luego los investigadores colocan pequeñas cantidades de las nanopartículas en la cámara de reacción y hacen pasar mezclas de dióxido de carbono e hidrógeno iluminado con una lámpara ultravioleta de alta potencia a temperatura ambiente. La reacción produce exclusivamente gas metano. Regulando el tamaño de las nanopartículas de rodio se puede llegar a desarrollar una versión del catalizador capaz de utilizar luz solar visible como fuente energética en vez de radiación ultravioleta. Entonces, los nanocatalizadores se podrán integrar a las centrales eléctricas de paneles solares para generar energía adicional y lograr el equilibrio del dióxido de carbono en la atmósfera.
                                                                

Lectura complementaria.

viernes, 17 de febrero de 2017

Tinta solar de perovskita para paneles imprimibles.

El Dr. Hairen Tan y su equipo de la Universidad de Toronto, presentaron paneles solares impresos capaces de convertir casi cualquier superficie en un generador de energía. El artículo relacionado “Efficient and stable solution-processed planar perovskite solar cells via contact passivation” se publicó en la revista Science el 17 de febrero del año 2017. Hoy en día, prácticamente todas las células solares comerciales están hechas de láminas finas de silicio cristalino de muy alta pureza obtenibles mediante un proceso que consume mucha energía, requiere temperaturas superiores a 1.000 grados Celsius y grandes cantidades peligrosos disolventes. En contraste, las células solares de perovskita (trióxido de titanio y calcio) dependen de una nanocapa de cristales ortorrómbicos diminutos, cada uno de ellos aproximadamente 1.000 veces más pequeño que el ancho de un cabello humano, de bajo costo y sensibles a la luz. Los preparados de perovskita se pueden mezclar en líquidos para formar una especie de "tinta solar", utilizable para imprimir sobre vidrio, plástico u otros materiales mediante un simple proceso de impresión por inyección. Muchas células solares de perovskita experimentan una fuerte caída en el rendimiento después de sólo unas pocas horas, pero las células desarrolladas por el equipo de investigadores de la Universidad de Toronto retuvieron más del 90 por ciento de su eficiencia, incluso después de 500 horas de uso. La tecnología propuesta podría utilizarse en conjunto con las células solares convencionales colocando  nanocapas de cristales de perovskita directamente en la parte superior de silicio sin dañar el material subyacente. Una célula híbrida de perovskita-silicio podría aumentar significativamente la eficiencia de los paneles haciendo que la energía solar se constituya en las mejor propuesta energética.




Lectura complementaria:

sábado, 11 de febrero de 2017

Como elegir las nanopartículas más útiles en medicina.

En la publicación “A rapid screening method to evaluate the impact of nanoparticles on macrophages” (Nanoscale, 2017), Carole Bourquin y colaboradores de la Universidad de Friburgo (Suiza), presentan un método para evaluar de una manera segura, estandarizada y en tiempo récord la biocompatibilidad de las nanoparticulas. El uso de nanopartículas (elementos pequeños, del tamaño de los virus), producidas en condiciones de laboratorio, está cada vez más extendido en el mundo de la biomedicina. Esta tecnología de rápida evolución ofrece esperanza para muchas aplicaciones médicas, ya sea en diagnóstico o terapia. En oncología, por ejemplo, se cree que acortarán el tratamiento y lo harán más preciso, eficaz y menos doloroso para los pacientes. Sin embargo, la forma de como interactúan con el sistema inmune sigue siendo poco clara e impredecible, limitando su potencial uso médico. Los investigadores idearon un método de detección rápida para seleccionar las nanopartículas más prometedoras; una vía para el desarrollo de nuevos tratamientos. El método presentado, en menos de una semana, permite determinar si las nanopartículas son compatibles o no con el cuerpo humano; un análisis que antes requería de varios meses de trabajo. Cuando cualquier elemento extraño entra en el cuerpo se activa el sistema inmune. Los macrófagos se encuentran siempre en la primera línea, son grandes células capaces de  ingerir " invasores” y desencadenar la respuesta inmune. Las nanopartículas no son una excepción a la regla. La investigación sobre la forma en que los macrófagos reaccionan ante la nanopartícula sirve para predecir la biocompatibilidad del medicamento. La parte medular de la propuesta consiste en poner a los macrófagos en contacto con las nanopartículas durante 24 horas y luego hacerlos pasar por haces de láser. La fluorescencia emitida por los macrófagos hace posible visualizarlos y caracterizar sus niveles de activación. Dado que las propias nanopartículas también son fluorescentes, podemos medir la cantidad ingerida por los macrófagos, obteneniéndose un diagnóstico sobre la biocompatibilidad integral en dos o tres días y posibilitando la selección rápida de las nanoparticulas más prometedoras para el tratamiento. Este nuevo enfoque también limita el uso de la experimentación con animales,  disminuye el costo de las investigaciones y abre la puerta a tratamientos de distintas patologías cada vez más personalizados. 


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sábado, 4 de febrero de 2017

Tomografía atómica (observar la composición química) para modelar las propiedades de las nanopartículas.

En el mundo de lo muy pequeño la perfección es rara; prácticamente todos los materiales tienen defectos en el nivel atómico. Estas imperfecciones: átomos perdidos, átomos de un tipo intercambiado por otro y átomos desalineados, pueden determinar de manera única las propiedades y la función de un material. Ahora, las posiciones de decenas de miles de átomos se pueden identificar con precisión. En el artículo “Deciphering chemical order/disorder and material properties at the single-atom level” publicado la revista Nature (Volumen 542, número 7639, 75-79) se realiza un mapa 3D  de las coordenadas de más de 23.000 átomos individuales; 6.569 átomos de hierro y 16.627 átomos de platino en una nanopartícula de hierro-platino. Los investigadores determinaron la disposición tridimensional precisa de los átomos en la nanopartícula de hierro-platino tomando múltiples imágenes con un microscopio electrónico avanzado en el Lawrence Berkeley National Laboratory y utilizando poderosos algoritmos de reconstrucción desarrollados en el UCLA's California NanoSystems Institute. Por primera vez, se  pudo observar la composición química (cantidad de átomos individuales) en tres dimensiones. La técnica se denomina tomografía de electrón atómica (AET) y permite la reconstrucción de la estructura atómica 3D en materiales con una precisión de 22 picómetros (un picómetro es una billonésima parte de un metro). Al igual que una tomografía computarizada, se toman varias imágenes a partir de las muestras y luego se reconstruye una imagen en 3D. Los investigadores utilizaron entonces las coordenadas tridimensionales de los átomos como datos en cálculos de la mecánica cuántica para determinar las propiedades magnéticas de la nanopartícula de hierro-platino. Un material muy prometedor  para la próxima generación de medios de almacenamiento magnéticos y aplicaciones de imán permanente. A futuro, el conocimiento de las coordenadas atómicas tridimensionales de los materiales, permitirá establecer un banco de datos on line para las ciencias de los materiales, análogo a los bancos de datos para las ciencias biológicas y de la vida. 


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sábado, 28 de enero de 2017

Nanopartículas fertitizantes. Una nueva revolución verde.

La "revolución verde" de los años 60 y 70 se encuadra en el auge de la utilización de fertilizantes para estimular la producción agrícola y ayudar a alimentar a miles de millones de personas en todo el planeta. No obstante, el costo de los fertilizantes se mantiene relativamente alto y puede limitar su utilización y disminuir la producción de alimentos. En el artículo reciente “Urea-Hydroxyapatite Nanohybrids for Slow Release of Nitrogen”, publicado en la revista ACSNano, se presenta una forma sencilla de hacer un fertilizante inocuo, más eficiente y capaz de contribuir a una segunda revolución verde. Los agricultores utilizan a menudo urea, una rica fuente de nitrógeno como fertilizante. Su defecto, sin embargo, es degradarse rápidamente en el suelo produciendo amoniaco (hidratado) que se elimina por lavado, creando un problema ambiental importante por conducir a la eutrofización de los cursos de agua y, finalmente, entrar a la atmósfera, como dióxido de nitrógeno, el principal gas de efecto invernadero vinculado con la agricultura. La descomposición rápida también limita la cantidad de nitrógeno disponible para ser absorbido por las raíces de los cultivos y exige a los agricultores aplicar más fertilizante si quieren aumentar la producción. Para evitar el problema los investigadores desarrollaron un método simple: suministrar la urea adsorbida a nanopartículas. Utilizan nanopartículas de hidroxiapatita (HA), un mineral presente en los tejidos humanos y animales, considerado  respetuoso del medio ambiente. En el agua, la hibridación de la nanohidroxiapatita con la urea libera el nitrógeno 12 veces más lento en comparación con la urea libre. Pruebas de campo iniciales en las granjas de arroz mostraron que el híbrido nanohidroxiapatita-urea disminuye la necesidad de fertilizante a la mitad. Toda una nueva revolución verde para ayudar a alimentar a la población en continuo crecimiento y también mejorar la sostenibilidad ambiental de la agricultura.


Lectura complementaria (artículo completo):

sábado, 21 de enero de 2017

Entre el comunismo liberal y el liberalismo proteccionista.

El presidente de China y del partido comunista de su país, Xi Jinping, al inaugurar el Foro Económico Mundial en Davos, en un apasionado discurso de apoyo a la globalización,   dijo: “Debemos mantener nuestro compromiso con el desarrollo del libre mercado y de las inversiones, promoviendo la liberalización y la facilitación del comercio con la apertura y con el rechazo al proteccionismo”  Paradójicamente durante su asunción, el nuevo presidente de los Estados Unidos Donald Trump, en la cuna del neoliberalismo globalizador, expreso: "La protección llevará a más prosperidad" y  advirtió que impulsará controles sobre el comercio y la producción de las empresas del país. En un discurso de corte fuertemente nacionalista agregó “compren estadounidense y contraten estadounidenses”.  Ambos hechos constituyen una demostración objetiva sobre el estado de la economía mundial: contradictorio, incierto, enmarañado y a la deriva. Una economía en la cual lo económico predomina sobre lo político y el mercado soluciona todos los problemas del sistema en concurrencia con la competitividad y el libre intercambio, no puede dar respuestas a las demandas de la sociedad actual. De los 7400 millones de habitantes del planeta, 1000 millones no pueden comer si alguien no le proporciona alimentos y otros 5500 millones están excluidos de una vida digna.  El intento histórico más reciente de romper con la economía actual surgió de Nicholas Georgescu-Roegen, uno de los pensadores más notables y profundos de la nueva economía; él lanzó dos torpedos críticos a la economía vigente en sus libros Analytical Economics (1966) y  The Entropy Law and Economic Process (1971) en los cuales centra las problemáticas económicas actuales en el divorcio entre las teorías económicas y el cumplimiento de las leyes de la naturaleza. Para los economistas de pensamiento único todo es un ciclo de producción y consumo, pero para la naturaleza esto no constituye un ciclo, es sólo un gasto unidireccional de energía y recursos naturales no renovables en el tiempo que se consumen. El auguró por lo tanto un gran fracaso en la economía mundial, fracaso evidente ante la cantidad, en tiempos cada vez más cortos, de crisis económicas, el empobrecimiento de la población y la confusión reinante.  Propone orientar a la economía en función de las leyes de la naturaleza, ciertas y objetivas.   Señalo como única solución posible la  aparición de ciencias-tecnologías para generar en tiempo y forma los recursos naturales necesarios para llegar a un nuevo tipo de equilibrio en la tierra…Paulatinamente, surgen esas ciencias-tecnologías capaces de transformar la naturaleza, como la biotecnología y la nanotecnología,  permitiendo producir en forma sustentable y dando soluciones a los reclamos socioeconómicos de la actualidad. Ambas conducen a una nueva y única posibilidad. Constituyen el fundamento de una nueva economía, denominada economía de la tecnología o tecnológica, capaz de cambiar la fatídica economía del planeta. Entre el comunismo liberal y el neoliberalismo proteccionista, la economía de las nuevas tecnologías, basada en las leyes de la naturaleza y con posibilidad real de generar en tiempo y forma los recursos necesarios para encausar un mundo sin rumbo.

Lectura complementaria:
En el 2015: bioeconomía y nanoeconomía.

sábado, 14 de enero de 2017

Puentes intercelulares de nanotubos de ADN.

Los nanotubos de ADN son materiales populares en el campo de la construcción nanotecnológica emergente. Están formados por secuencias cortas de ADN sintético con capacidad de unirse para formar nanotubos. En el reciente artículo “Self-assembling DNA nanotubes to connect molecular landmarks” publicado en la revista Nature Nanotechnology, investigadores de la Universidad Johns Hopkins, utilizaron nanotubos de ADN para unir, formando un puente con forma de arco, dos puntos de referencia moleculares en la superficie de una placa de laboratorio. A escala humana sería equivalente a que una persona en un extremo de una cancha de fútbol, con una caña de pescar, pudiera enganchar otra persona de pie en el otro extremo del estadio. Los segmentos forman dos cadenas de nanotubos, cada una de ellas unidas al punto de anclaje de una célula. Luego de una manera aleatoria los extremos de las dos hebras de nanotubos separados hacen contacto uno con el otro y encajan entre sí para formar el puente de conexión. Este proceso de auto-montaje del puente podría ser utilizado para conectar dispositivos médicos electrónicos con las células vivas. Sugiere la posibilidad de construir dispositivos capaces de "enchufar" moléculas en la superficie de una célula. Tales tecnologías podrían ser además utilizadas para comprender la comunicación de las células nerviosas o para entregar la terapéutica con una precisión sin precedentes. También podría ser un paso hacia la construcción de dispositivos en red y "ciudades" permitiendo a los nuevos componentes de una nanomáquina o de una nanofábrica comunicarse unos con otros.


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sábado, 7 de enero de 2017

Biopsias líquidas para células metastásicas circulantes.

En el artículo “Static micro-array isolation, dynamic time series classification, capture and enumeration of spiked breast cancer cells in blood: the nanotube–CTC chip”, publicado en la revista Nanotechnology (27, 2016), un grupo de investigadores del Worcester Polytechnic Institute de los Estados Unidos, liderado por Balaji Panchapakesan, presenta un chip para detectar células cancerosas circulantes mediante biopsia líquida. Detectar estas células tumorales circulantes antes de que tengan la oportunidad de formar nuevas colonias de tumores en lugares distantes puede aumentar en gran medida las probabilidades de supervivencia del paciente. El chip desarrollado incluye una serie de pequeños elementos de 3 mm de ancho. Cada elemento tiene un pozo, en su parte inferior se colocan anticuerpos unidos a nanotubos de carbono. Cada pozo contiene un anticuerpo específico para atrapar selectivamente a un tipo de célula cancerosa según los marcadores genéticos en su superficie. El dispositivo puede ser configurado para capturar diferentes tipos de células de cáncer usando una sola muestra de sangre. El chip propuesto, configurado para detectar cáncer de mama, cuenta con un total de 170 pozos y requiere para el análisis unos 0,85 mililitros de sangre. Cuando una célula cancerosa se une al anticuerpo específico el nanotubo de carbono produce una señal eléctrica única. Las señales pueden ser utilizadas para identificar cuál de los elementos de la matriz han capturado células cancerosas. Se las remueven y llevan al laboratorio donde las células capturadas se pueden colorear e identificar en un microscopio. La identificación toma sólo unos minutos con la posibilidad de obtener resultados en el momento. Los glóbulos blancos, en particular, son un problema por ser muy numerosos en la sangre y pueden ser confundidos con las células cancerosas. En el chip, debido a las diferencias de densidad, las células cancerosas tienden a depositarse en el fondo de los estrechos pozos donde se encuentran con los anticuerpos. El resto de los constituyentes de la sangre permanece en la parte superior de los pozos y simplemente pueden ser eliminados por lavado.  La biopsia líquida propuesta permitiría en un examen médico anual hacer, a partir de una simple extracción de sangre, el examen de una completa gama de marcadores celulares. El cáncer sería identificado en su etapa más temprana y los médicos tendrían la información genética necesaria para personalizar el tratamiento. 

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sábado, 31 de diciembre de 2016

De la pintura anti-grafiti al nanochip neurosináptico.

Asistimos a un crecimiento exponencial de innovaciones en el campo de la nanotecnología, desde las muy simples hasta las altamente complejas. Muchas dan soluciones a las problemática cotidiana, otras construyen el futuro.Terminando el año 2016 resulta adecuado ejemplificar ambos extremos con productos concretos y de utilidad comprobada.  La pintura anti-grafiti es una emulsión acuosa de nanopartículas de sílice. El “efecto loto” logrado consigue que la pintura no penetre en la superficie, pudiéndose eliminarla con poco esfuerzo mediante agua caliente y un cepillo, evitando costosas limpiezas.  La pintura no cambia el color base, impide la absorción de líquidos y pinturas, no deja pegar la goma de mascar, impide la propagación de musgos y líquenes, protege de la radiación UV, no reacciona con el material de la construcción, no contiene solventes orgánicos, resiste bien sustancias alcalinas y ácidas, no tapa los poros de la superficie dejándola respirar y la absorción del agua se reduce 150 veces. Existen varias empresas que la comercializan (Ej.: Suberlev de España) y por su aplicación en superficies porosas, no porosas, exterior, interior, metálicas, plásticas, pintadas y de piedra real o artificial, se constituye en un producto ideal para preservar edificios históricos y obras de arte además de su utilización masiva en zonas en las cuales los grafitis constituyen una forma de plaga.
En el artículo "Neuronas programables" publicado de Biotecnología & Nanotecnología al Instante en el año 2015, hacíamos referencia al nanochip neurosináptico TrueNorth desarrollado en el año 2014 por el grupo IBM Research.  “TrueNorth, consta de 1 millón de neuronas y 256 millones de sinapsis programables a través de 4.096 núcleos neurosinápticos individuales. Construido por el proceso Samsung 28nm (nanómetros) y con la integración de una cifra record de 5400 millones de transistores, constituye un punto de inflexión en la cognotecnología.  El nanochip es increíblemente eficiente, consume sólo 63 miliwatts a carga máxima, lo que equivale a alrededor de 400 mil millones de operaciones sinápticas por segundo por watt, aproximadamente 176.000 veces más eficiente que los utilizados en una CPU moderna para ejecutar la misma carga de trabajo y 769 veces más eficiente que otros enfoques similares. Este nanochip es una versión de segunda generación del prototipo del 2011, sobre la base de un nuevo proceso (Samsung 28nm en vez de IBM de 45nm) y es en varios órdenes de magnitud más complejo, funcional y eficiente. Los 4.096 núcleos neurosinápticos de TrueNorth están dispuestos en una cuadrícula de 64 × 64. Cada núcleo es auto-contenido mediante 256 entradas (axones), 256 salidas (neuronas), un gran banco de SRAM (que almacena los datos para cada neurona) y un router que permite a cualquier neurona transmitir a cualquier axón hasta 255 núcleos de distancia. La información fluye a través de TrueNorth por medio de espigas neuronales, de los axones a las neuronas, modulados por las sinapsis programables entre ellos". La combinación de nanochips neurosinápticos conduce aceleradamente a la construcción de cerebros similares a los humanos equivalentes al nuestro con sus 89.000 millones de neuronas.
Desde la pintura anti-grafiti hasta los nanochips neurosinápticos existen miles de productos nanotecnológicos (y servicios relacionados) tendientes a dar respuestas a necesidades vinculadas con la salud, la energía, los alimentos y el medio ambiente mediante áreas específicas como la nanomedicina, los nanomateriales y la nanoelectrónica, entre otras. Tal vez en el 2017…

sábado, 24 de diciembre de 2016

Un minicuento biotecnológico de Navidad: El gen FOXP2 o el perro que habla.

Luis desde hace más de veinte años trabaja en una biblioteca. Todos los días, puntualmente, a las 19 horas llega a su  modesta casa, heredada de sus padres, en donde sólo lo espera su viejo y cansado perro Marrón.  Lejos quedaron los días de felicidad con su esposa fallecida hace ocho años. La soledad lo agobia y sobretodo hoy que no es un día cualquiera, es 24 de diciembre. Salió más temprano del trabajo, pasó por el supermercado, realizó las compras necesarias y se dirigió a su domicilio. Algo está dando vueltas en su mente. En la oficina mientras buscaba alguna información por Internet encontró un trabajo científico publicado en la revista Nature del 23 de agosto del 2002 “Molecular evolution of FOXP2, a gene involved in speech and language” realizado por investigadores de Instituto Max Planck y de la Universidad de Oxford.  Por lo que pudo entender habían descubierto un gen que se encuentra en el cromosoma siete,  responsable de un fino control entre la laringe y la boca, necesario para articular y desarrollar la palabra. ¡Nada menos que la palabra de la cual depende gran parte del desarrollo de la cultura humana!
Absorto en sus pensamientos ingresó a la casa. Tiempo atrás leyó en un diario que un equipo de científicos de Corea del Sur había clonado un perro. Su imaginación comenzó, impulsada por su angustia, a relacionar lo poco que sabía del tema. Si algún día fuera posible clonar a su perro y le pudieran introducir el gen FOXP2; tal vez nunca perdería lo único que le quedaba en su vida, y hasta tendría con quién hablar. Seguramente el perro inicialmente repetiría palabras relacionadas con sus necesidades fisiológicas, pero luego empezaría a asociar...
¿O acaso el desarrollo de la inteligencia cognitiva no provenía de la interiorización de la palabra?
Mientras preparaba la comida no podía dejar de pensar en el tema. En la parrilla  colocó  una tira de asado para Marrón y unos bifes para él.  ¿Por qué no?, se decía,  si hasta en el diario de esta semana había una nota en la cual se comentaba que el genoma de los  seres humanos se parece más al de los perros que al de los ratones utilizados en las experiencias científicas…
Tan abstraído estaba en sus elucubraciones que se sobresaltó cuando luego de cenar vio que el reloj del comedor marcaba las 23,50. Rápidamente sacó de la heladera la botella de sidra, de la misma marca que solía gustarle a su esposa, tomó la copa de cristal, recuerdo de su madre y se sentó en el sillón dispuesto a recibir la Navidad. Marrón se le acercó sigilosamente, apoyó su cabezota sobre sus piernas y lo miró a los ojos. Luis se sobresaltó, le pareció como si “marrón” hubiera adivinado sus pensamientos.¡Cuanto agradecimiento había en su mirada, cuanto afecto, cuanta ternura!
Antes de terminar de sonar la última campanada de la iglesia del barrio, Luis se sintió feliz por primera vez en mucho tiempo. De pronto comprendió que su perro Marrón no necesitaba hablar para decirle cuanto lo quería.
Alberto L. D’Andrea.



viernes, 23 de diciembre de 2016

Fotosíntesis adaptable para mejorar la producción.

La fotosíntesis es el proceso biológico asociado a la radiación solar más importante en la Tierra. Sin embargo, la radiación solar es una fuente de energía voluble, por los constantes cambios en su intensidad debido a la cobertura por nubes y a la distribución de la sombra. Investigadores de la Ludwig-Maximilians-Universität (LMU) dirigidos por el profesor Peter Geigenberger, en colaboración con investigadores del Instituto Max Planck y de la Universidad de París, han identificado una serie de proteínas esenciales para la capacidad de la fotosíntesis de adaptarse a los fluctuantes niveles de luz.  Para un crecimiento óptimo, las plantas necesitan una alta y estable tasa de fotosíntesis debiendo ser capaces de reaccionar rápidamente a los cambios bruscos de intensidad de luz. En caso de un aumento brusco del flujo de luz, el exceso de energía se disipa en forma de calor o la energía se desvía a procesos metabólicos con el fin de evitar la formación de especies reactivas del oxígeno, dañando los fotosistemas y otros componentes celulares. Cuando la intensidad de la luz cae, las células de las hojas deben minimizar la pérdida de calor lo más rápidamente posible y ajustar la distribución de la transferencia de energía a procesos metabólicos. Los investigadores de LMU demostraron como las enzimas llamadas tiorredoxinas están íntimamente involucradas en estos procesos de “aclimatación" a los cambios de la radiación. Las tiorredoxinas son proteínas pequeñas, presentes en casi todos los organismos y participan en muchos procesos metabólicos vitales. Mediante el uso de cepas modificadas genéticamente de la Arabidopsis thaliana thale berro, Geigenberger y sus colegas han demostrado como las tiorredoxinas desempeñan un papel crucial para garantizar un rendimiento fotosintético óptimo. Las proteínas abren esencialmente una válvula permitiendo que el exceso de energía absorbida por los fotosistemas en los cloroplastos se exporte al citoplasma, evitando así la inhibición de la fotosíntesis. Este modo de exportación de energía es, a su vez, sostenido por un segundo sistema basado en la tiorredoxina reductasa C (NTRC). La última enzima también es responsable de minimizar la pérdida de luz absorbida  en forma de calor cuando las intensidades de luz son bajas. Las plantas en las cuales la NTRC se encuentra reducida carecen de eficacia fotosintética. Una forma de aumentar el rendimiento en las plantas de cultivo tal vez se pueda lograr mejorando  la eficiencia de la fotosíntesis mediante el aumento de la actividad de las tiorredoxinas.


Lectura coomplementaria: