sábado, 26 de noviembre de 2016

No llores por la nanotecnología Argentina III.

Al inicio del año 2011 publiqué en el periódico Biotecnología & Nanotecnología al Instante el artículo: "No llores por la nanotecnología Argentina". En él decía “Los países en desarrollo deben buscar, a través de las nuevas tecnologías, vías alternativas convenientes para ubicarse en un plano de igualdad en el  contexto competitivo de los países más avanzados. Esto requiere, como etapa fundacional, la formación de recursos humanos en los campos tecnológicos considerados prioritarios de modo de obtener los profesionales, con perfil innovador, que constituyan las semillas generadores de empresas en tiempo y forma para coliderar la producción en el sector”.  Ante la sordera, el 23 de noviembre del 2013 publiqué en el mismo medio el artículo  "No llores por la nanotecnología Argentina II" . Mientras tanto en el mundo se aceleraba la cantidad de universidades con carreras de grado. Más de 100 universidades cuentan en el 2016 con carreras de grado en nanotecnología (ver tabla). Las más cercanas están en Brasil, son la Universidad Federal de Rio Grande do Sul, la Universidad Federal de Río de Janeiro y la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro. La generación de recursos humanos no es instantánea, el tiempo y las oportunidades perdidas no se recuperan con cursos o especializaciones sin una base nanotecnológica sólida. En el contexto señalado la Universidad CAECE, en un gran esfuerzo privado,  lanza en el año 2017, la primera Licenciatura  en Nanotecnología del país pensada para formar innovadores nanotecnológicos en nanomateriales, nanoeléctrónica, nanomedicina, nanotecnología ambiental y nanorobótica para dar respuestas en áreas  vitales en el desarrollo sustentable del país. Una gota de agua en el desierto, una carrera declarada de interés nacional sólo en el corazón de los argentinos. 

sábado, 19 de noviembre de 2016

La nanotecnología se apresta a eliminar el cáncer.

En la actualidad, cuando  un paciente desarrolla un tumor agresivo, el cirujano lo opera para extirpar el tumor, pero sigue habiendo algunas células cancerosas escondidas en el cuerpo. Para eliminarlas se le administra quimioterapia debilitando tanto las células del paciente como las cancerígenas. Pero el cáncer normalmente no muere totalmente, vuelve y finalmente mata al paciente luego de hacerle soportar meses de los brutales efectos secundarios de la quimioterapia: pérdida del cabello, náuseas y debilidad extrema. La nanotecnología se prepara para tratar la enfermedad centrando su curación a nivel genético (existen más de 4000 enfermedades originadas en componentes genéticos). Imaginemos ahora que luego de la cirugía se inyecte en la zona afectada namoparticulas de oro acopladas a hebras de ADN capaces de ingresar a las células tumorales destruyéndolas directamente sin tocar a las vecinas sanas. El  ADN por su forma normalmente no sería capaz de entrar en las células las cuales además han desarrollado protección contra el ingreso de segmentos de ADN extraño. Sin embargo, mediante el uso de la nanotecnología, muchos pequeños fragmentos de ADN se pueden unir a nanopartículas evitando el bloqueo y facilitando la incorporación de material genético al núcleo. Desde nanopartículas hasta nanorobots pueden ingresar  material dentro del núcleo de la célula para destruirla o para “editar el genoma” según la revolucionaria tecnica de ingeniería genética CRISPR-Cas9 presentada en el artículo “A programmable dual-RNA-guided DNA endonuclease in adaptive bacterial immunity”, publicado en la revista Science el 17 de agosto del 2012 por un equipo de investigadores dirigidos  por Jennifer Anne Doudna y Emmanuelle Charpentier. El 15 de noviembre una noticia publicada en la revista Nature “CRISPR gene-editing tested in a person for the first time”  nos informa que un grupo de investigadores chinos se convirtió en el primero en inyectar una persona con las células que contienen genes editados utilizando la técnica de CRISPR-Cas9. El 28 de octubre, un equipo de investigación, dirigido por el oncólogo Lu You en la Universidad de Sichuan en Chengdu, introduce células modificadas con el genoma editado en un paciente con cáncer agresivo de pulmón como parte de un ensayo clínico autorizado por el comité de ética del Hospital de Clínicas de la Universidad. El hecho constituye sólo el inicio de un crecimiento exponencial. Estados Unidos se apresta a comenzar en el 2017 sus pruebas clínicas con el sistema CRISPR y un grupo de la Universidad de Pekín espera iniciar el mismo año los ensayos clínicos con el sistema CRISPR-Cas9 en casos de cáncer de la vejiga, de próstata y renal.
Nanodelivery de drogas + nanorobots de diagnóstico y terapia + biopsias líquidas + edición de genomas +  regeneración de tejidos = nanomedicina.

Lectura complemantaria:

viernes, 11 de noviembre de 2016

La singularidad humana y la singularidad tecnológica.

El concepto de  singularidad tecnológica expuesto por el matemático y físico Húngaro John von Neumann en 1958, sugiere que los robots podrían ser capaces de auto-mejorarse recursivamente (rediseño de sí mismo) a través del diseño y construcción de robots cada vez mejores. Las repeticiones de este ciclo probablemente darían lugar a una descendencia donde las máquinas inteligentes podrían diseñar generaciones de máquinas sucesivamente más inteligentes y con mayor capacidad de acción. Resulta evidente que los robots no tendrían para su subsistencia la problemática de los humanos, no necesitan oxígeno, ni agua, ni alimentos, ni instalaciones sanitarias. Su energía podría ser generada a través de paneles solares flexibles incorporados en su cuerpo durante su construcción robotizada. La preguntas centrales de la presente reflexiones son: ¿Existe una singularidad humana? ¿Los humanos a través del tiempo nos fuimos mejorando? La vida humana en forma muy precaria comenzó en la tierra hace 2,5 millones de años. Unos 1,8 millones de años atrás; hace 18.000 siglos ubicamos al rudimentario Homo Habilis incapaz de distinguir lo material de lo inmaterial, lo imaginario de lo real, el mundo de lo animado de lo inanimado. Observaba  la conducta y comportamiento de otros animales y la imitaba. Así aprendieron de los conejos a excavar, de los castores a construir represas, de las arañas a tejer trampas,…El Homo Erectus lo podemos ubicar a unos 10.000 siglos y el más parecido al hombre actual el Homo Sapiens  a 1500 siglos. Finalmente ante la estabilización de los cambios estructurales el avance del hombre actual generación tras generación depende de la velocidad y capacidad de atesoramiento del inmenso legado del conocimiento humano acumulado año a año a lo largo de los siglos. Durante la educación no formal, y la formal: primaria, secundaria y universitaria incorporamos lo necesario para evolucionar en el conocimiento y hacer hombres con capacidades cada vez mejores en lo que constituye una trayectoria equivalente a la concepción de la singularidad tecnológica de autoproducción de robots cada vez mejores. Con el avance en el desarrollo de los cerebros cuasi similares a los humanos realizados con nanochips neurosinápticos capaces de agregar los sentidos a través de pulsos lumínicos a todo lo que son capaces de realizar las computadoras más avanzadas y,  de los mapeos realizables con nanorobots cerebrales para comprender la red neuronal constituida por 89 mil millones de neuronas; el atesoramiento  del inmenso legado del conocimiento humano tal vez pueda pasarse de un humano a un robot como hoy se pasa el software de una computadora a otra. Tal vez entonces aparezca una intersección entre la singularidad humana y la singularidad tecnológica; humanos inmortales en cuerpos de robots.  



sábado, 5 de noviembre de 2016

Neuronanorobots & cerebros humanos artificiales.

Preservar la información del cerebro es esencial para la conservación de la vida humana significativa. Una parte crucial de esa valiosa información es de naturaleza estructural denominándose conectoma humano al entorno de procesamiento necesario para la información funcional. La neuronanorobótica es la aplicación de nanorobots para el estudio estructural y funcional del cerebro humano. En el artículo “Human Connectome Mapping and Monitoring Using Neuronanorobots” publicado en la revista científica Journal of Evolution & Technology, investigadores de la Universidad de Minho (Portugal) proponen tres clases específicas de neuronanorobots: los endoneurobots, los gliabots y los synaptobots. Los tres en conjunto pueden de forma no destructiva  monitorear la estructura y los cambios estructurales que ocurren en los 89.000 millones de neuronas y en las  2,42 x 1014 sinapsis del cerebro humano y a la vez procesar los 4,31 x 1015 picos/segundo de información funcional eléctrica de la red neuronal y sináptica. El monitoreo del conectoma funcional y estructural por los neuronanorobots incluye dos tareas principales: el seguimiento del funcionamiento de procesamiento de información eléctrica sobre la base del potencial de acción que ocurre en las sinapsis y neuronas; y  el seguimiento de los cambios sinápticos neuronales y estructurales asociados con el tratamiento de dichos datos funcionales. Los endoneurobots y los gliabots son los mayores de los neuronanorobots propuestos, cada uno con un volumen de 10 μm3. Los endoneurobots salen del torrente sanguíneo para entrar en el parénquima cerebral y navegar por el interior de la neurópila hasta entrar en el soma celular de la neurona y se ubicarse en un puesto intracelular del segmento inicial del axón. En forma análoga los gliabots salen del torrente sanguíneo, entran en la célula glial respectiva para posicionarse de forma intracelular en la región intraglial más adecuada. Los synaptobots (5 μm3) son los más pequeños y claramente los más técnicamente difícil de construir debido a: su escaso volumen,  los requerimientos de navegación necesarios para llegar a la posición de vigilancia y el desafío de los datos de análisis de la sináptica estructural. La comunicación de soporte (y transmisión de datos) es proporcionada por los endoneurobots, liberando a los synaptobots de la necesidad de incluir esta maquinaria de apoyo de alto volumen a bordo de su estructura. La tarea de supervisar el tráfico de datos en bruto para todo un cerebro humano vivo requiere mínimamente una capacidad de manejo de datos a la red de (5,52 ± 1,13) x 1016 bits / seg, que corresponde a una tasa de aumento sináptico-procesado estimado de (4,31 ± 0,86) x 1015 picos /seg. Los synaptobots son responsables de supervisar las sinapsis, las estructuras más difíciles e importantes subcelulares en el cerebro humano. Las sinapsis eléctricas son parte de la red neuronal que procesa la información del cerebro humano. Ellas juegan un papel crucial en el procesamiento de información del cerebro y están implicadas en el aprendizaje y la memoria…
El artículo propone manejar la información de todo el cerebro humano utilizando un conjunto de neuronanorobots:endoneurobots, gliabots y synaptobots. Tales nanorobots deberían conservar la información estructural y funcional subyacente del cerebro con la temporal-espacial apropiada, constituyéndose no sólo en la base para comprender el funcionamiento del cerebro humano (Human Brain Project, de la Comunidad Europea y Brain Activity Map, de los Estados Unidos),  también para pasar nuestro "software" a los cerebros artificiales construidos con nanochips neurosinápticos.


sábado, 29 de octubre de 2016

Nanomedicina para tratar el cáncer de páncreas.

El cáncer de páncreas es una enfermedad devastadora con un pronóstico sombrío. En la reciente publicación científica “A Rationally Optimized Nanoparticle System for the Delivery of RNA Interference Therapeutics into Pancreatic Tumors in Vivoen la revista Biomacromolecules, un equipo de investigadores del Centro de Investigaciones del Cáncer de la Universidad UNSW (The University of New South Whales. Australia) empaquetaron en nanopartículas poliméricas, pequeñas moléculas de ARN para silenciar la expresión genética (siRNA) de las células más propensas a desarrollar el cáncer de páncreas (Ejemplo, silenciando la expresión de la βIII-tubulina dependiente del gen TUBB3). Ensayos clínicos realizados en ratones mostraron una reducción del 50% en el crecimiento de los tumores y en la posibilidad de realizar metástasis. El nanodelivery, un polímero con forma de estrella denominado POEGMA (Poly[oligo(ethylene glycol) methyl ether methacrylate) puede fácilmente autoensamblarse con el siRNA para formar las nanopartículas. En particular, la administración sistémica del polímero estrella POEGMA-siRNA, da lugar a una alta acumulación de siRNA en los tumores pancreáticos capaz de silenciar la expresión de la βIII-tubulina en un 80%. En conjunto, estos nuevos hallazgos, proporcionan una buena razón para el uso de polímeros de estrella POEGMA como vehículos en la administración de siARN a los tumores pancreáticos. El Dr. Phoebe Phillips director del trabajo afirma “esta investigación abre la posibilidad de encontrar en la nanomedicina una solución a este tipo de cáncer caracterizado por ser resistente a los medicamentos, permitiendo aumentar la calidad de vida de los pacientes con cáncer de páncreas”.

sábado, 22 de octubre de 2016

Las NBIC, el nuevo Big Bang del conocimiento.

En agosto del 2008, en la publicación Novedades Bioquímicas (Nº182), publicamos un artículo relacionando con las NBIC y una nueva explosión del conocimiento. Sea el presente una reflexión actualizada de lo que decíamos:
“La interacción dinámica entre la nanotecnología, la biotecnología y la infotecnología permiten potenciar el incremento del conocimiento universal para avanzar hacia la cognotecnología. La integración armónica de ellas llevará tanto a una comprensión profunda del ser humano como a una nueva y trascendente revolución tecnológica. Esta integración conduce a las tecnologías de convergencia: NBIC (Nano-Bio-Info-Cognotecnología). Las iniciales de sus unidades elementales de funcionamiento, el bit en la infotecnología, el átomo en la nanotecnología, la neurona en la tecnología inherente a la neurociencia cognitiva y el gen en la biotecnología, conforman la palabra bang. Esta small bang en el hombre, multiplicado por los 7400 millones de habitantes existentes en la tierra, se constituirá, a partir de la comprensión de como se genera el pensamiento en el circuito neuronal, en la gran explosión del conocimiento en siglo XXI”.
Trascurridos ocho años de la publicación, las NBIC en acción avanzan hacia la obtención de un mapa 3D de nuestras 89 mil millones de neuronas y con rapidez a la construcción con nanochips neurosinápticos de los primeros cerebros similares a los humanos. Las tecnologías convergentes (NBIC) con su crecimiento exponencial se perfilan cada vez con mayor nitidez como los motores para el desarrollo de una nueva economía, opuesta a la globalizada de pensamiento único, con capacidad para dar respuestas simples a problemáticas socioeconómicas complejas. Hoy se habla de bioeconomía y de nanoeconomía y, en general, de una economía basada en los desarrollos tecnológicos capaz de generar en tiempo y forma los recursos necesarios para todos. Tecnologías con capacidad potencial desde  trasformar la naturaleza hasta el manejo eficiente con inteligencia artificial  del contexto productivo. La trasformación revolucionaria requiere del atesoramiento profundo del conocimiento de las NBIC y la capacidad de realizar innovaciones y emprendimientos a partir de ellos. Lo expuesto dará origen a nuestra reflexión cuando luego de otros ocho años digamos…


Lectura complementaria:

sábado, 15 de octubre de 2016

Piel de y con grafeno.

En enero del año 2016 investigadores del Monash Centre for Atomically Thin Materials (MCATM) dependiente de la Monash University (Australia) desarrollaron una piel de denominada G-elastomer, un material elastómero (materiales con comportamiento elástico) de grafeno con más sensibilidad que la propia piel humana. Entre otras cosas, permitirá desde hacer prótesis robóticas con tacto para sustituir miembros amputados hasta construir la “piel de un robot”. El grafeno como elastómero  es un material flexible y ultraligero, puede detectar presiones y vibraciones en un amplio ancho de banda de frecuencias. Supera con creces el rango de respuesta de nuestra piel con un tiempo de respuesta muy rápido. En la reciente publicación “Graphene-stabilized lipid monolayer heterostructures: a novel biomembrane superstructure” en la revista Nanoscale (Royal Society of Chemistry), un equipo de la Leiden University (Holanda) investiga la conformación supramolecular obtenida cuando se coloca grafeno sobre una monocapa lípidica similar a la capa externa de la piel. La alta afinidad entre las colas de los lípidos y el plano basal grafeno genera una estructura favorable para la aplicación de biosensores y  representa el primer paso hacia la integración de grafeno en una bicapa lipídica humana. De ambas publicaciones (y de otras tantas) surge la posibilidad de utilizar láminas de  grafeno en la confección de la piel de un robot o de una prótesis y para hacer interfases con la piel humana,  de modo de obtener una nueva plataforma para la detección de la variación en la estructura de los lípidos al modular químicamente las propiedades eléctricas del grafeno. El inicio de un interesante camino conducente a la nanopiel de y con grafeno.


Lectura Complementaria:

sábado, 8 de octubre de 2016

Cuantifican el nanodelivery de fármacos en las células.

La nanotecnología presenta un gran potencial para la detección y tratamiento de enfermedades, sin embargo, para progresar hacia el uso humano de agentes tan diminutos debemos comprender plenamente los mecanismos subyacentes a la captación intracelular dentro de nuestras redes biológicas complejas. Investigadores de la Universidad de Illinois en el artículo “Hyperspectral Imaging Offers Visual and Quantitative Evidence of Drug Release from Zwitterionic-Phospholipid-Nanocarbon When Concurrently Tracked in 3D Intracellular Space”, publicado el 3 de octubre en la revista Advanced Functional Materials,  muestran como el éxito de la entrega de medicamentos en el interior de una célula con nanopartículas se puede cuantificar. El artículo intenta dar respuesta a preguntas cruciales ¿Cuánto fármaco está siendo liberado de la nanopartícula cuando entran en las células? ¿Hay una manera de seguir el progreso del proceso de entrega? ¿Cómo podemos cuantificar la cantidad del medicamento liberado de la partícula y cuánto se conserva todavía dentro? Nanopartículas con menos de 30 nanómetros estabilizadas con fosfolípidos pueden detectarse y cuantificarse sin necesidad de utilizar un fluoróforo mediante la técnica de imagen hiperespectral (detecta y cuantifica). La técnica permite mapear con precisión la cantidad de medicamento liberado de la nanopartícula en un punto y tiempo dado. El equipo de investigación diseñó un sistema formado por un híbrido (una molécula neutra con ambas cargas eléctricas positivas y negativas) y nanopartículas estabilizadas con fosfolípidos como modelo para el seguimiento de la entrega fluorescente (y no fluorescente) de fármacos. Los resultados confirman que las nanopartículas pueden ser mapeadas y medidas simultáneamente, lo que proporciona nuevas vías en la caracterización espacio-temporal y de detección sincronizada, permitiendo la cuantificación de la carga útil y del portador. Los resultados establecen la posibilidad de mapear con precisión la cantidad de medicamento liberada de la partícula en un momento dado y también arrojan luz sobre el mecanismo de la ruta de la nanopartícula para internalizarse dentro de una célula, por ejemplo cancerígena. La información espacial y espectral de un nanotransportador y su carga, basada en la luminiscencia, es crucial para la detección de la enfermedad y su tratamiento en entornos biológicos complejos.


Lectura complemantaria:

sábado, 1 de octubre de 2016

Nanopartículas para el tratamiento de la osteoartritis.

Los pacientes con osteoartritis, la forma más común de artritis causante de dolor, inflamación y disminución de los movimientos en las articulaciones, suelen aliviar el dolor tomando medicamentos antiinflamatorios como  paracetamol, ibuprofeno o utilizar inyecciones de esteroides; pero sus efectos son de corta duración y no detienen la implacable destrucción del cartílago. En consecuencia, el dolor relacionado con la enfermedad siempre empeora. Con frecuencia, un paciente con osteoartritis ha sufrido una lesión anterior (12% de los casos) y el cuerpo responde naturalmente a este tipo de lesiones en las articulaciones con una fuerte inflamación. Investigadores de la Washington University  en el artículo “Suppression of NF-kB activity via nanoparticle-based siRNA deliver alters early cartilage responses to injury” publicado en la revista  Proceedings of the National Academy of Sciences, inyectan nanopartículas en las articulaciones lesionadas suprimiendo la inflamación inmediatamente después de una lesión para evitar el inicio del proceso de destrucción del cartílago. Las nanopartículas utilizadas en el estudio son 10 veces más pequeñas que un glóbulo rojo, penetrando profundamente en los tejidos. Las nanopartículas llevan un péptido modificado para unirse a una molécula de ARN de interferencia (RNAi) responsable de bloquear la producción de la sustancia conducente al proceso de inflamación en las células. En el estudio, las nanopartículas se inyectan (dentro de 24 horas de la lesión) directamente en la articulación penetrando fácilmente en el cartílago para llegar a las células lesionadas. A diferencia de las inyecciones de esteroides que se eliminan rápidamente, las nanopartículas se mantienen en las células del cartílago de las articulaciones durante semanas. Los resultados sugieren que el sistema nanopartículas-RNAi, si se administra poco después de producidas las lesiones en las articulaciones, puede ayudar a mantener la viabilidad del cartílago y prevenir la progresión hacia la artrosis. En la actualidad los investigadores están trabajando para probar la utilidad de las nanopartículas en pacientes con osteoartritis avanzada.

Lectura complementaria:
Suppression of NF-κB activity via nanoparticle-based siRNA delivery alters early cartilage responses to injury.

sábado, 24 de septiembre de 2016

Nanorobots de ADN para editar genomas.

En el número 344 de Biotecnología & Nanotecnología al Instante se publicó el artículo “Nanorobots, sistema inmune y cáncer” en el cual se describe la potencial utilidad de los nanorobots de ADN (50nm), construidos por el Dr. Ido Bachelet del Instituto de Nanotecnología y Materiales Avanzados de la Universidad Bar-Ilan, con capacidad  reconocer 12 tipos diferentes de cáncer y descargar sustancias para destruir las células cancerígenas. Un punto de inflexión en la ingeniería genética se presentó en el 2012 cuando la Dra. Jennifer .A. Douda de la Univesity of California y la Dra. Emmanuelle Charpentier del Max Planck Institute publicaron su trabajo sobre el sistema CRISPR-Cas9 capaz de editar genomas es decir suprimir genes o reemplazarlos. A partir de ese momento numerosos trabajos de investigación conducentes a publicaciones y patentes utilizaron el nuevo y fácil método de editar genomas (ver Silenciar o editar genomas). No obstante la entrega del complejo CRISPR-Cas9 al núcleo de la célula humana, hasta el presente, no se ha realizado en forma plenamente segura y eficiente. A medida que se incrementan los desarrollos orientados hacia una terapéutica humana, la entrega cierta del sistema al núcleo plantea mayores desafíos.  Un nuevo vehículo de entrega para lograr la edición del genoma con CRISPR-Cas9 está basado en nanoclews (nano-ovillos) de ADN. En la publicación “Self-Assembled DNA Nanoclews for the Efficient Delivery of CRISPR–Cas9 for Genome Editing” investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte presentan nano-ovillos hechos de una sola hebra ADN. El ADN está diseñado para complementar parcialmente el ARN CRISPR trasportado. Cuando el nanoclew entra en contacto con la célula, ésta absorbe el nanoclew completamente envolviéndolo en una funda de protección llamada endosoma. Los nanoclews están recubiertos con un polímero cargado positivamente capaz de desmembrar el endosoma quedando finalmente libres dentro de la célula. Los complejos de CRISPR-Cas9 pueden entonces liberarse del nanoclew e iniciar su camino hacia el núcleo en dónde comienzan la edición del gen. Transportando las variantes implementadas en los nanoclews de ADN a los nanorobot de ADN del Dr. Ido Bachelet, tal vez ya no sea necesario que todos sus nanorobots trasporten sustancias nocivas para destruir células con ADN mutado; también sus nanorobots estarán en condiciones de transportar exitosamente el sistema CRISPR-Cas9 para reparar los genomas!


Lectura complementaria:

sábado, 17 de septiembre de 2016

Nanorobots, sistema inmune y cáncer.

El sistema inmune es un órgano difuso que se halla disperso a través de la mayor parte de los tejidos del cuerpo. En el hombre el sistema inmune pesa aproximadamente 900 gramos. Consiste en alrededor de 1012 células llamadas linfocitos y alrededor de 1020 moléculas llamadas anticuerpos que son producidas y secretadas por algunos linfocitos. El sistema inmune está sujeto a continuas renovaciones. En contados minutos el cuerpo humano es capaz de producir 10 millones de nuevos linfocitos y billones de moléculas de anticuerpos. Esto no sería tan sorprendente si todas las moléculas fueran idénticas, pero no lo son. Millones de moléculas distintas se necesitan para disponer de un "regimiento de reconocimiento" de la misma manera que hacen falta millones de llaves distintas para abrir distintas cerraduras. Los linfocitos T y B son las células del sistema inmune encargadas de la defensa específica. Presentan receptores en su membrana que les permiten reconocer una enorme variedad de patógenos. Si bien nuestro sistema inmunológico es importante, evolucionó hace miles de años cuando el promedio de vida no superaba los 20 años, no está completamente capacitado para las problemáticas de la vida longeva. Puede producir alergias, enfermedades autoinmunes (artritis, diabetes tipo I, esclerosis múltiple, anemia perniciosa, etc.) y una defensa extremadamente débil frente al cáncer y los retrovirus. La idea es completar con nanorobots el trabajo del sistema inmune natural. Los nanorobots actúan como los linfocitos T.   Las células  T no producen moléculas de anticuerpos, atacan directamente antígenos extraños como virus, hongos, tejidos transplantados,…Son del tamaño de un glóbulo rojo. Algunas terapias inmunológicas actuales consisten en extraer sangre de los pacientes, separar las células productoras de antígeno y cultivarlas para aumentar su cantidad. Luego se inyectan nuevamente en el enfermo para incentivar la producción de los linfocitos T necesarios. Un ejemplo es la costosa vacuna terapéutica para el tratamiento del cáncer de próstata (sipuleucel-T/Provenge®) aprobada por la FDA (Food and Drug Administration) luego de 15 años de estudios y con perspectiva de sobrevida limitada.  La nanotecnología brinda la posibilidad de producir nanorobots capaces de viajar por el torrente sanguíneo con capacidad de atacar agentes patógenos y células cancerígenas. Incluso se los podría reprogramar con sofware específico obtenido a partir de Internet si surgiera un nuevo enemigo biológico como un virus. Los “nanorobots inmunológicos” constituyen una de las múltiples variantes de la nanotecnología para abordar el tratamiento del cáncer. El Cancer Nacional Institute (EEUU) ya creó la CNI Alliance for Nanotechnology in Cancer (http://nano.cancer.gov/). En el año 2015 la FDA autorizó la primera prueba clínica en humanos de nanorobots de ADN (50nm) capaces de reconocer 12 tipos diferentes de cáncer (Dr.Ido Bachelet, Instituto de Nanotecnología y Materiales Avanzados de la Universidad Bar-Ilan-MIT-Harvard). La aplicación definitiva de protocolos médicos utilizando nanorobots se estima para la década del 2020-2030. Una espera de 4 a 14 años con posibilidad real de acortar los tiempos mediante desarrollos en crecimiento exponencial. Todavía recordamos la llegada del año 2000, el inicio de un nuevo siglo, parece que hubiera sido ayer pero ya transcurrieron 16 años.  

Lectura complementaria:

Visitas: