sábado, 9 de mayo de 2015

Cartografía molecular 3D de la piel humana.

En el artículo “Molecular cartography of the human skin surface in 3D”, publicado el 6 de mayo del 2015 en la revista científica PNAS, un equipo internacional de más de 18 investigadores de la University of California, University of Colorado at Boulder y de la University of Bremen, desarrolló un método para estudiar la composición química de la superficie de la piel humana y su correlación con los microbios que viven en ella. La piel humana es un órgano con una superficie de 1,5-2 metros cuadrados que proporciona nuestra interfaz con el medio ambiente.  En distintas partes del ser humano existen más de 100 billones de microorganismos tales como bacterias y hongos desarrollados en una relación íntima con nuestro cuerpo. Ellos superan aproximadamente en 100 veces la cantidad de las células propias. La sociedad formada por los microorganismos y nosotros produce un beneficio mutuo. La microflora (microbiota) normal consigue de nosotros hospedaje, transporte, nutrientes, protección y temperatura constante. Nosotros algunos beneficios nutricionales, estimulación del sistema inmunitario y una barrera contra el desarrollo de posibles microorganismos patógenos. La superficie de la piel contiene gran parte de la microflora pero su composición química no es completamente conocida. En la publicación se utilizan las tecnologías necesarias para explorar la distribución topográfica de las moléculas de la piel haciendo un mapeo 3D de los datos de la espectrometría de masas y de las secuencias de amplificación 16S rRNA para identificar las especies microbianas.
Los mapas 3D revelan que la composición molecular de la piel tiene diversas distribuciones y que la composición se define no sólo por las células de la piel y los microbios, sino también por nuestras rutinas diarias, incluida la aplicación de productos de higiene. El desarrollo tecnológico de estos mapas establece una base para el estudio de las relaciones espaciales de la piel humana con la higiene, la microflora y el medio ambiente, con potencial para el desarrollo de modelos destinados la predicción de la salud individual. Un artículo excelente, hurgando desde lo profundo del nivel molecular algo tan superficial como la piel.

Lectura complementaria: