sábado, 30 de marzo de 2013

Bioarte transgénico, ¿óleo o bacterias?

Alguien dispuesto a pintar un cuadro seguramente se le ocurriría comprar una variedad de óleos de distintos colores y una tela. A partir del avance de la biotecnología y la transgénesis ahora dispone de una nueva opción: comprar bacterias capaces de generar proteínas fluorescentes de distintos colores y un medio nutritivo. Por lo general la gente identifica las bacterias con la gripe y con su utilización para la producción industrial, sin embargo ya estamos en condiciones de utilizar microorganismos para crear arte.
En la publicación “A guide to choosing fluorescent proteins” (Nature Methods 2, 905 – 909-2005) Nathan C. Shaner, Paul A. Steinbach y Roger Y. Tsien de la Universidad  de California explican los fundamentos científicos-tecnológicos del método.
El Dr. Nathan Shaner, tal como puede verse en la figura, usando como paleta de colores a varias bacterias transgénicas capaces de producir proteínas fluorescentes coloreadas recreó en una placa de petri un paisaje de la playa de San Diego.


Una diferencia fundamental con los colorantes clásicos es que estas bacterias son seres vivos con capacidad de crecer selectivamente según el medio nutritivo presente en la placa produciendo con el tiempo una sucesión de imágenes de distintas formas y colores vinculadas a su distinto potencial de crecimiento, vinculadas a la vida misma.
La opción será comprar óleos y una tela o bacterias y medios nutritivos para pintar lo que uno quiere en el primer caso o pintar lo que uno quiere en el segundo caso y luego ver como la vida lo va modificando. Una pintura con una dependencia dinámica de la vida. Todo un logro del bioarte.