sábado, 20 de septiembre de 2014

“En el mundo actual tanto la economía como el medio ambiente están a la deriva”

(16/09/2014–Agencia CyTA-Instituto Leloir). Preocupado por el destino de la humanidad regida por un modo de producción desigual y que pone en peligro a la naturaleza, el doctor Alberto D’Andrea, presidente de la Confederación Argentina de Biotecnología, creó el Plan B (por las letras iniciales de bioeconomía, biotecnología y biofábrica transgénica). “Otro equilibrio es posible para mantener una vida digna en la tierra”, afirma.
Mientras investigaba, D´Andrea se preguntó si todo lo que había estudiado en su vida y trabajado en el campo de la ciencia, más específicamente en biotecnología,  podría servir para hacer algo con relación a las problemáticas que enfrenta la especie humana. “Es así como luego de buscar muchos datos, objetivos y causas surgió la idea del Plan B para un planeta que no tiene Plan A”, señala. En la actualidad el plan B es impulsado en Argentina y es representado por líderes en veinte países apoyados por cerca de mil científicos.

¿Pero de qué se trata, entonces, el Plan B?
Es una estrategia que articula esos tres pilares (la bioeconomía, la biotecnología y la biofábrica transgénica) para contribuir  a cambiar el rumbo actual del mundo, resultado de la economía de pensamiento único actual que subordina a la sociedad y a la vida a una economía  centrada en el mercado y en ciclos artificiales de producción y consumo en un contexto cuya población se incrementó en los últimos 63 años en 4.500 millones de habitantes (pasó de 2.500 millones a 7.000 millones). Hoy en día 1.000 millones no tienen los recursos para alimentarse y 5.000 millones están excluidos de una vida con bienestar garantizado.
En una conferencia TED, usted comentó que el sistema económico actual está divorciado del sistema de la naturaleza, ¿podría referirse a este punto?
Para la naturaleza no existen los ciclos económicos. Lo que presenciamos ahora  constituye un proceso unidireccional de gasto de energía y recursos naturales no renovables en el tiempo que se están consumiendo. No tener en cuenta a la naturaleza y sus leyes en definitiva conduce a la crisis globalizada actual.
¿Cómo pueden los tres pilares del Plan B resolver problemas que causa el modelo actual de desarrollo?
El impresionante desarrollo y practicidad de la biotecnología permitirá  generar en tiempo y forma los recursos necesarios para seguir haciendo viable la vida en la Tierra. En tal contexto podemos definir a la bioeconomía como una economía basada en la biotecnología capaz de generar en tiempo y forma los recursos naturales renovables, con su acervo de 65 millones de genes y la ingeniería genética, para dar respuestas a necesidades socioeconómicas tales como la demanda de energía, alimentos, optimización de los gastos en salud y el cuidado del medio ambiente, generando a su vez trabajo e ingresos en forma sustentable.
¿Cómo se articula la biotecnología con lo que llama la biofábrica transgénica?
La biotecnología se presenta como la repuesta científico-tecnológica a la problemáticas económicas actuales con su motor productivo: la biofábrica transgénica. Una nueva forma de producir sustentable utilizando organismos vivos (microalgas, vegetales y otros recursos), dióxido de carbono, energía solar, y catalizada por enzimas; tendiente a la producción con residuo cero.
¿Qué tan lejos está la humanidad de aplicar el plan B y cuáles son las barreras?
La barrera más importante al Plan B es principalmente la economía del pensamiento único centrada en el funcionamiento del  mercado y tendiente a la concentración de poder y recursos. No obstante esta barrera se está resquebrajando ante las necesidades acuciantes de una población en crecimiento exponencial y ante el avance impresionante de las nuevas tecnologías conducentes a una horizontalidad desde las comunicaciones hasta la producción de alimentos y energía. Algunos ejemplos son el biopetróleo, el biogás y los paneles solares. Los tiempos se van a acelerar hacia lo único posible.
Para que un plan como el suyo se haga realidad, ¿cuán fuerte tiene que ser el trabajo articulado entre los tomadores de decisión, los científicos y la ciudadanía?
Luego de presentar el plan organicé la comunidad virtual Biotechpeace Nerwork. La idea de la red es trabajar para difundir y estimular la aplicación del Plan B. La red se conforma con un líder en cada país, un líder en cada ciudad, un líder en cada municipio, un líder en cada barrio, un líder en cada universidad, en cada escuela, en cada empresa, en cada institución. Nuestro lema es “100.000 líderes para cambiar al mundo”. En sólo siete meses de existencia ya tenemos líderes en veinte países, la mayoría profesionales relacionados con las áreas del Plan B. Todo virtual y con costo cero. Tenemos que convencer y estar convencidos  de que otro equilibrio es posible para mantener una vida digna en la tierra.