sábado, 8 de noviembre de 2014

El “Viagra” nanotecnológico.

El proceso fisiológico de la erección ocurre cuando el sistema nervioso parasimpático produce la liberación de monóxido de nitrógeno (NO) en el cuerpo cavernoso. El NO se une a los receptores de la enzima guanilato ciclasa, lo que deriva en niveles aumentados de guanosín monofosfato cíclico (GMPc), causando una vasodilatación responsable de la erección al incrementar el flujo de sangre en el interior del pene. En el artículo “Topically Applied NO-Releasing Nanoparticles Can Increase Intracorporal Pressure and Elicit Spontaneous Erections in a Rat Model of Radical Prostatectomy” publicado en la revista científica Journal of Sexual Medicine por  Tar M, Cabrales P, Navati M, Adler B, Nacharaju P, Friedman AJ, Friedman J, and Davies KP, los investigadores aplicaron tópicamente nanopartículas con  NO (NO-NPS) para provocar erecciones en un modelo de rata sometidas a prostatectomía radical conducente a la disfunción eréctil. Las nanopartículas conteniendo el NO dispersas en aceite de coco se aplican tópicamente en el eje del pene. El flujo sanguíneo en la microcirculación se determinó a través de mediciones de diámetro arteriolar y venular y la velocidad de glóbulos rojos. La liberación “in situ” del NO al aplicar por vía tópica (NO-NPS) aumenta la presión intracorporal y provoca erecciones espontáneas en el modelo de rata con prostatectomía radical iniciando un camino con posibilidad concreta de su futura implementación en el hombre.
En definitiva un buen ejemplo de la capacidad de las nanopartículas de adsorción y absorción  de gases para su transporte y liberación, aunque también pueden utilizarse para retener gases en purificaciones ambientales.