sábado, 1 de noviembre de 2014

Prueba genética para evaluar el riesgo de ACV.

En el artículo publicado en la revista Stroke por 12 investigadores mayoritariamente de la Universidad de Lund–Suecia, se presenta un simple análisis de sangre para identificar 12 polimorfismos de nucleótido único (SNP) que predisponen genéticamente a desarrollar fibrilación auricular con el riesgo asociado de un accidente cerebrovascular. Los estudios se realizaron mediante el seguimiento  de una población de  27.400 pacientes. En la fibrilación auricular la regulación normal del ritmo del corazón se sale de control y esto tiene un impacto negativo en la capacidad del corazón para bombear la sangre por todo el cuerpo. Los síntomas pueden variar de dificultades para respirar e insuficiencia cardiaca a otros más difusos y difíciles de identificar, por ejemplo, palpitaciones ocasionales de corta duración. La presión arterial alta también aumenta el riesgo de fibrilación auricular. El número de personas afectadas por la fibrilación auricular está aumentando rápidamente en parte como resultado del envejecimiento de la población. En los pacientes con recurrentes episodios de fibrilación auricular o, en personas con presión arterial alta, puede ser importante para los médicos estudiar la predisposición genética mediante la determinación de estos 12 polimorfismos de nucleótido único debido a que el riesgo de un  accidente cerebrovascular se  incrementa ante la presencia de los polimorfismos en un 70-80 por ciento. Una persona con fibrilación auricular y con un alta posibilidad genética de accidente cerebrovascular puede ser tratada de por vida con mayor o menor dosis de fármacos anticoagulantes con la finalidad de evitar el ACV.  Cada vez más los análisis genéticos aportan datos significativos y contundentes para el tratamiento preventivo más adecuado.