sábado, 23 de enero de 2016

La sociedad multidireccional.

Tres direcciones distintas, como ejes cartesianos, nos ayudarán a comprender la sociedad actual. A una de ellas podemos aproximarnos a través de la evolución histórica de las sociedades. Pasamos de la sociedad recolectora y cazadora a la sociedad agrícola, luego a la sociedad industrial y finalmente llegamos a la sociedad informática, con su tendencia a afianzar valores como la igualdad y la libertad.  Tanto la informática como las tecnologías de la información y de la comunicación en general realizan una contribución inigualable al mundo globalizado y fundamentalmente a la economía de pensamiento único centrada en el libre mercado y la globalización. Francis Fukuyama en su libro The Great Disruption vincula a la sociedad de la informática con la disminución del capital social (ejemplo: menor cantidad de organizaciones e instituciones y/o menor participación en ellas) y con un aumento estadísticamente significativo de la delincuencia, la disminución de la confianza, los hijos sin padre y la drogadicción, entre otras. Resulta obvio que la sociedad informática no tiene la solución ni las herramientas propias para encarar la problemática de este mundo sin rumbo y a la deriva en lo económico y ambiental. El impresionante aumento de la población mundial conduce a  la necesidad de producir más energía y alimentos, cuidar el medio ambiente y avanzar en los sistemas de salud. La solución a los problemas citados requiere una segunda dirección o eje orientado a aquellas ciencias-tecnologías integradas capaces de transformar la naturaleza como la biotecnología y la nanotecnología, con un fuerte basamento químico, capaces de dar las respuestas necesarias. Ambas conducen a una nueva posibilidad de dar soluciones concretas,  generando a su vez trabajo local y en forma sustentable. En definitiva constituyen la base de una nueva economía, denominada economía de la tecnología o tecnológica, capaz de salir airosa sobre la economía de pensamiento único y cambiar la actual dirección fatídica del  planeta. La tercera dirección se centra en el rumbo hacia el cual se orienta el conocimiento de avanzada en el siglo XXI: la cognotecnología. Comprender  el funcionamiento del cerebro, hacer mapas 3D de sus 89.000 millones de neuronas, producir cerebros similares con nanochips neurosinápticos,  hacer máquinas inteligentes, migrar información de cerebros humanos a los cerebros cuasi similares…La cognotecnología requiere un manejo integrado de la nanotecnología, la biotecnología y la infotecnología. El conjunto se conoce en la actualidad como las tecnologías convergentes o NBIC (Nano, Bio, Info y Cognotecnología).
¿Con cuál o cuáles de las tres direcciones estamos identificados? Este mundo complejo requiere pensamiento complejo para ver mas allá de la sociedad informática y comprender que estamos inmersos en una sociedad multidireccional.