sábado, 2 de abril de 2016

Nanoesferas permiten ahorrar un 65% de fertilizante.

En el Centro de Investigación en Ciencia Aplicada y Tecnología Avanzada del Instituto Politécnico Nacional en México, Aleana L. Delgadillo, desarrolló nanoesferas fabricadas con un biopolímero capaces de reducir en un 65% la cantidad de fertilizante nitrogenado utilizado convencionalmente para nutrir una planta, sin afectar su crecimiento y desarrollo. Los poros de las raíces son pequeños y es una de las razones por la cual los fertilizantes hidratados no ingresan adecuadamente; en cambio las nanoesferas nanoestructuradas facilitan la nutrición de la planta permitiendo disminuir el uso de fertilizantes. El fertilizante, nitrato de amonio, se introduce  en el biopolímero quitosano, el cual se obtiene de un biopolímero proveniente de la cáscara de los crustáceos, denominado quitina. El proceso para obtener las nanoesferas se inicia en un vaso de precipitado donde el quitosano se disuelve en ácido metacrílico con agitación magnética, utilizando como iniciador de la polimerización persulfato de potasio, adicionándose al final el fertilizante nitrogenado. Las nanoesferas resultantes tienen un tamaño que oscila entre los 100 y 375 nanómetros (nm).  El quitosano no daña el medio ambiente, de hecho, las bacterias del suelo utilizan esta sustancia como alimento. Los fertilizantes nitrogenados llegan a los mantos freáticos y acuíferos,  el consumo prolongado de estas aguas puede provocar cáncer, además de abortos espontáneos y una enfermedad denominada metahemoglobinemia (inhibe el transporte de oxígeno en la sangre). Los investigadores esperan que en algunos años su propuesta se cristalice y disminuir así la utilización de distintos fertilizantes en los campos agrícolas.