Mostrando entradas con la etiqueta fotosíntesis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fotosíntesis. Mostrar todas las entradas

sábado, 6 de octubre de 2018

Nanopartículas ecológicas para la fotosíntesis artificial.

Los puntos cuánticos son nanopartículas muy versátiles obtenidas por síntesis química. Tienen sólo unos pocos nanómetros de tamaño, muestran un comportamiento similar al de las moléculas o los átomos, y su forma, tamaño y número de electrones se puede regular en forma sistemática. Esto significa que sus características eléctricas y ópticas se pueden manipular en función de distintas aplicaciones, tales como nuevas tecnologías de visualización, aplicaciones biomédicas, fotovoltaicas y fotocatalíticas. 
Crédito: Shan Yu
Un punto cuántico prometedor y popular es el de CdSe (seleniuro de cadmio);  lamentablemente el Cd ha sido prohibido en muchos productos debido a su elevada toxicidad. Investigadores de la Universidad China Southwest Petroleum y de la Universidad de Zurich, en
 Nature Communications (2 de octubre 2018): “Efficient photocatalytic hydrogen evolution with ligand engineered all-inorganic InP and InP/ZnS colloidal quantum dots”,  presentan puntos cuánticos de tres nanómetros con un núcleo de fosfuro de indio y una capa circundante muy delgada de sulfuro de zinc con  ligandos de sulfuro. Los ligandos de sulfuro en la superficie del punto cuántico (ver figura) facilitan los pasos cruciales involucrados en las reacciones químicas impulsadas por la luz, a saber, la separación eficiente de los portadores de carga y su rápida transferencia a la superficie de la nanopartícula. En comparación con los puntos cuánticos con cadmio, los nuevos no solo son amigables con el medio ambiente, también son altamente eficientes cuando se trata de producir hidrógeno, una fuente de energía limpia,  a partir de la luz y el agua. Los puntos cuánticos a base de indio biocompatibles también podrían utilizarse a futuro para la conversión de biomasa a hidrógeno, para hacer  biosensores de baja toxicidad y materiales ópticos no lineales.

Lectura complementaria:
Efficient photocatalytic hydrogen evolution with ligand engineered all-inorganic InP and InP/ZnS colloidal quantum dots

viernes, 23 de diciembre de 2016

Fotosíntesis adaptable para mejorar la producción.

La fotosíntesis es el proceso biológico asociado a la radiación solar más importante en la Tierra. Sin embargo, la radiación solar es una fuente de energía voluble, por los constantes cambios en su intensidad debido a la cobertura por nubes y a la distribución de la sombra. Investigadores de la Ludwig-Maximilians-Universität (LMU) dirigidos por el profesor Peter Geigenberger, en colaboración con investigadores del Instituto Max Planck y de la Universidad de París, han identificado una serie de proteínas esenciales para la capacidad de la fotosíntesis de adaptarse a los fluctuantes niveles de luz.  Para un crecimiento óptimo, las plantas necesitan una alta y estable tasa de fotosíntesis debiendo ser capaces de reaccionar rápidamente a los cambios bruscos de intensidad de luz. En caso de un aumento brusco del flujo de luz, el exceso de energía se disipa en forma de calor o la energía se desvía a procesos metabólicos con el fin de evitar la formación de especies reactivas del oxígeno, dañando los fotosistemas y otros componentes celulares. Cuando la intensidad de la luz cae, las células de las hojas deben minimizar la pérdida de calor lo más rápidamente posible y ajustar la distribución de la transferencia de energía a procesos metabólicos. Los investigadores de LMU demostraron como las enzimas llamadas tiorredoxinas están íntimamente involucradas en estos procesos de “aclimatación" a los cambios de la radiación. Las tiorredoxinas son proteínas pequeñas, presentes en casi todos los organismos y participan en muchos procesos metabólicos vitales. Mediante el uso de cepas modificadas genéticamente de la Arabidopsis thaliana thale berro, Geigenberger y sus colegas han demostrado como las tiorredoxinas desempeñan un papel crucial para garantizar un rendimiento fotosintético óptimo. Las proteínas abren esencialmente una válvula permitiendo que el exceso de energía absorbida por los fotosistemas en los cloroplastos se exporte al citoplasma, evitando así la inhibición de la fotosíntesis. Este modo de exportación de energía es, a su vez, sostenido por un segundo sistema basado en la tiorredoxina reductasa C (NTRC). La última enzima también es responsable de minimizar la pérdida de luz absorbida  en forma de calor cuando las intensidades de luz son bajas. Las plantas en las cuales la NTRC se encuentra reducida carecen de eficacia fotosintética. Una forma de aumentar el rendimiento en las plantas de cultivo tal vez se pueda lograr mejorando  la eficiencia de la fotosíntesis mediante el aumento de la actividad de las tiorredoxinas.


Lectura coomplementaria: