La Agencia ha otorgado en el año 2018 fondos a seis instituciones para otra fase del programa iniciado en el año 2015. Los proyectos seleccionados son encabezados por el Battelle Memorial Institute, la Carnegie Mellon University, la Johns Hopkins University, el Applied Physics Laboratory, el Palo Alto Research Center (PARC), la Rice University y Teledyne Scientific. Las investigaciones se dividen en dos grandes grupos: equipos de buscando interfaces completamente no invasivas y los equipos que utilizan sistemas de interfaz mínimamente invasivos tales como nanopartículas (nanotransductores) enviados al cerebro para producir la señal. Un ejemplo de los últimos es Proyecto BrainSTORMS (Sistema cerebral para transmitir o recibir señales electromagnéticas) del Battelle Memorial Institute. Tiene como objetivo desarrollar un sistema de interfaz mínimamente invasivo con nanopartículas magnetoeléctricas administradas de forma no quirúrgica a las neuronas. Estás convierten las señales eléctricas neuronales en ondas electromagnéticas para ser enviadas a través del casco transceptor colocado en el cráneo del usuario (todo un wifi cerebral) y desde allí a la computadora. En forma opuesta transceptor del casco también puede enviar señales electromagnéticas a los nanotransductores, quienes las convertirán en impulsos eléctricos capaces de ser procesados (grabados) por los circuitos neuronales, permitiendo la comunicación bidireccional hacia y desde el cerebro. Una interfaz cerebro-computadora (BCI) bidireccional de alto rendimiento.
Cuando se acude a la consulta de un Psicólogo simplemente se establece una relación basada en el diálogo de la cual surge la colaboración del profesional para ayudar a las personas a entender sus sentimientos y modificar su conducta. El proceso suele requerir de un tiempo prolongado. La nanopsicología permitiría hacer algo más preciso y acortar los tratamientos al establecerse una comunicación directamente con el cerebro y modificar las conductas sobre él, obviando la interpretación a través de la interfaz lenguaje.
El Dr. Nicholas Negroponte (fundador del Architecture Machine Group y del MIT Media Lab), de reconocida puntería profética demostrada en otras ocasiones, dictó una conferencia en la cual lanzó varias predicciones acerca de cómo podría ser nuestro futuro. Conjeturó con la posibilidad de depositar el conocimiento directamente en el cerebro, luego de ingerir una pastilla con nanorrobots para liberarlos en el torrente sanguíneo y desde allí se introduzcan en los capilares conectados con las neuronas armando circuitos vinculados al conocimiento específico deseado. Dice: “En el futuro aprenderemos idiomas tomando una pastilla”. Toda una nanopedagogía en avance continuo, si tenemos en consideración el desarrollo actual de dos proyectos: el Human Brain Project de la Comisión Europea y el Brain Activity Map de los Estados Unidos, pensados para comprender el funcionamiento de los 89.000 millones de neuronas de nuestro cerebro como punto de partida de una tecnología cerebral.
En el contexto señalado podemos intentar ofrecer un marco de referencia actualizado para una futura nanopsicología presentándola como la ciencia destinada a estudiar, desde lo objetivo externo al individuo, el impacto de los productos nanotecnológicos en su vida psíquica y, directamente en lo interno, a ayudar la comprensión y modificación conductas mediante una comunicación informática bidireccional no quirúrgica desde y hacia el cerebro eliminando la interfaz lenguaje, y además posibilitar la construcción de distintas estructuras neuronales para incorporar al cerebro, en forma directa, nuevos conocimientos sin pasar por otra interfaz: los procesos de enseñanza- aprendizaje.

