viernes, 3 de octubre de 2014

Una nueva economía centrada en las tecnologías de convergencia.

La economía actual comienza a disminuir su dependencia del mercado y la globalización debido fundamentalmente al crecimiento de la productividad alcanzado gracias a las incesantes innovaciones tecnológicas. Las NBIC (Nano, Bio, Info y Cogno) se entrelazan en una simbiosis conducente, desde el actual proceso productivo con fuerte incidencia de algunas de ellas, a un futuro mediato caracterizado tanto por la producción utilizando biofábricas transgénicas hasta la producción con impresoras 3D  robotizadas y comandadas por computadoras cognitivas.  Es así como  la actual y pujante bioeconomía, centrada en las respuestas que la biotecnología es capaz de dar para la producción de más energía, más y mejores alimentos, el cuidado del medio ambiente y la disminución en los gastos en salud, se irá nutriendo de los aportes de las restantes tecnologías convergentes para conducir a una economía de convergencia capaz de descentralizar la producción mundial en todo lo referente a energía y alimentos, de la misma forma que al presente las tecnologías de la información lograron democratizar las comunicaciones. Un mundo  más horizontal en el cual las innovaciones en las NBIC permitirán producir energía y alimentos en muchos lugares del planeta, hoy no aptos y sin riquezas naturales; logrando desconcentrar el poder actual conducente inexorablemente a una economía de pensamiento único en la cuál el mercado constituye el valor excluyente. El arrollador avance producido por las innovaciones tecnológicas nos crea un nuevo, distinto y esperanzador condicionamiento, el de adquirir más y más actualizados conocimientos en forma integrada para poder avanzar con claridad entre las penumbras de un mundo cada vez más complejo.